Hay temporadas de anime en las que pruebas muchas cosas… y otras en las que, sin darte cuenta, acabas quedándote con tres o cuatro series que te absorben completamente. Esta está siendo una de esas. Y lo curioso es que, sin buscarlo demasiado, he acabado con tres animes que, cada uno a su manera, tienen algo muy especial: Espíritus del Inframundo, Wistoria: Wand and Sword y Witch Hat Atelier.
Tres estilos muy distintos, pero con algo en común: se sienten cuidados, con personalidad y con ese punto que hace que quieras ver el siguiente episodio nada más terminar el anterior. Y además, algo que siempre suma: se pueden disfrutar con un doblaje muy bien trabajado en Crunchyroll.

Acción, magia y hermanos: lo nuevo de Arakawa
Empiezo por Espíritus del Inframundo (Yomi no Tsugai), que probablemente era una de las series que más esperaba. No es casualidad: viene de Hiromu Arakawa, creadora de Fullmetal Alchemist, y eso ya pone el listón muy alto.
Y lo cierto es que el primer episodio funciona como un tiro. Engancha desde el minuto uno, con esa mezcla tan suya de acción, humor ligero y drama familiar. Porque sí, si algo sabe hacer Arakawa es construir historias alrededor de hermanos, conflictos emocionales y secretos que poco a poco van saliendo a la superficie.
Aquí además hay un contraste que me encanta: la vida casi “medieval” del protagonista frente al Japón actual. Ese choque funciona muy bien, tanto para generar humor como para construir el mundo poco a poco. Y cuando entra la acción… entra con ganas.
Es de esas series que sabes que va a crecer con el tiempo, pero que ya desde el principio te deja claro que merece la pena quedarse.

Wistoria: cuando la espada no es suficiente
La segunda temporada de Wistoria: Wand and Sword empieza exactamente donde lo dejó la anterior, sin darte respiro. Y eso se agradece. Volvemos a ese mundo mágico que recuerda inevitablemente a Hogwarts, pero con un giro interesante: aquí el protagonista no es capaz usar magia.
Will sigue empeñado en avanzar en una academia donde la magia lo es todo, pero su única herramienta real es la espada y su inteligencia. Esa premisa ya funcionaba muy bien en la primera temporada, y aquí se vuelve todavía más complicada. Porque ya no basta con sobrevivir o destacar: ahora el listón sube, los enemigos son más duros y las expectativas también.
Además, esta temporada amplía bastante el foco. Conocemos mejor a los magos de la torre, las dinámicas internas y lo que realmente está en juego. Y lo más interesante: empieza a quedar claro que el protagonista lo va a tener mucho más difícil de lo que parecía. Solo estudiar y pelear bien ya no es suficiente si quiere alcanzar su objetivo.
Es una serie que no reinventa el género, pero lo ejecuta muy bien. Y cuando entra en modo épico, lo hace con bastante fuerza.

Witch Hat Atelier: el anime que está enamorando a todos
Y luego está Witch Hat Atelier. El elefante en la habitación. Probablemente uno de los animes más bonitos que he visto en años.
No es solo una cuestión de animación —que también—, sino de diseño en general. Escenarios, vestuario, composición… todo está cuidado hasta el último detalle. Se nota que la adaptación ha querido respetar el estilo del manga de Kamome Shirahama (¿que sabíais que dibujó para Marvel y DC Comics, no?), que ya era espectacular.
Pero lo que realmente marca la diferencia es su sistema de magia. Aquí no hay hechizos gritados ni poderes que aparecen porque sí. El mayor secreto es que cualquiera podría hacer magia. La magia funciona a través de círculos y símbolos dibujados, algo que no solo es visualmente precioso, sino que le da una lógica muy interesante al mundo y sorprende en su uso cotidiano.
La historia arranca con fuerza, con un primer episodio que ya deja claro el tono emocional de la serie. Coco, la protagonista, se ve envuelta en un accidente que cambia su vida por completo, y a partir de ahí comienza un viaje que mezcla aprendizaje, misterio y descubrimiento personal.
Y sí, las redes están vibrando con la serie. No es raro ver clips, reacciones y comentarios destacando su calidad. Incluso es bastante gracioso ver a las actrices de doblaje españolas de las protagonistas compartiendo su entusiasmo por la serie, lo que demuestra el impacto que está teniendo.

Y lo que tengo entre manos…
Más allá de estos tres, hay otros animes que tengo en el radar. The Warrior Princess and the Barbaric King, por ejemplo, que ya comenté en otro artículo, me sigue pareciendo una propuesta ligera y divertida, con ese punto de fantasía y romance que entra muy bien entre series más intensas.
Y por otro lado, estoy poniéndome al día con That Time I Got Reincarnated as a Slime. Voy por la segunda temporada y tengo que admitir que es de esos animes que al principio no me terminaban de entrar… pero poco a poco le he ido cogiendo el gusto. Tiene algo muy cómodo, muy de ver sin presión, que termina funcionando mejor de lo que parece.
Al final, de eso va un poco todo esto. De encontrar esas series que, sin esperarlo demasiado, se convierten en parte de tu rutina. Y ahora mismo, estas tres lo están consiguiendo sin ningún problema.






