Fernando Santos nos habla de sus últimos proyectos y de su salto internacional
En 2026 ha formado parte de la serie internacional Ride or Die, protagonizada por Octavia Spencer y Hannah Waddingham, y de Clanes de Dios, donde interpreta a Nello Ferracane. También ha trabajado en las series El castillo y El Centro 2, y anteriormente participó en la película Somos Reyes.
Aquí comienza nuestra charla con Fernando, a quien esperamos seguir viendo en muchos otros proyectos.
¿Cómo fueron tus inicios? ¿Cómo recuerdas ese primer papel que realizaste?
Pues no sé por dónde empezar la historia, me vienen nombres. La persona que me recogió, abrazó y me enseñó este oficio es Cristina Segovia. Se lo debo todo a ella. Mi maestra. Venía de una etapa de cambios y no estaba muy ajustado emocionalmente ni mentalmente. Cristina me enseñó un oficio, pero también me enseñó a trabajarme y estar conmigo.
El primer papel que hago en audiovisual es para un largometraje de bajo presupuesto, Somos Reyes, hacía del hermano yonki de una familia de narcos. Al ser todo tan punki durante el rodaje ya que había el dinero justo, pues me hizo sentir en un ambiente más familiar. Recuerdo que dormía en la habitación, en el set de rodaje, que era la habitación de mi personaje en la película. Fue toda una experiencia sumergirme de ese modo en la historia. Me gustan mucho las aventuras y los viajes inmersivos jajaja. Lo recuerdo con mucho agradecimiento, y felicidad. Me lo pasé increíble jugando por primera vez entre cámaras y equipo. Después de muchos años estudiando sentí que podía tener mi lugar en la industria por primera vez.
¿Eres muy autocrítico con tu trabajo? ¿Cómo te ves en esos primeros proyectos?
Soy muy crítico y, por lo tanto, autocrítico. Pero juego limpio con ello, es solo para mejorar o sacar algo más cercano a la verdad, no para hundirme o hacerme daño. Creo que siempre se puede mejorar si se tienen los sentidos puestos en ello.
Pues las primeras veces fueron como un golpe de realidad. La cámara no miente. Me veía con muchas tensiones y fallos que había mejorado o aprendido en ese tiempo de espera hasta que sale el proyecto, por lo tanto veía lo que era y en el momento en el que estaba. Es importante poner el foco para mejorar en todos esos fallos o errores que para ti te hacen separarte de tus referentes en la profesión, pero también veía las ganas y eso era lo que hacía que mis ojos brillaran. He tenido mucha suerte y me han recibido con mucho amor en todos los proyectos. Tanto compañeros como equipo, me siento muy afortunado.
¿Crees que la suerte influye mucho en el trabajo o todo es a base de dedicación?
Personalmente no creo en la suerte. Tengo otro tipo de creencias sobre la realidad y lo que vamos consiguiendo durante el camino. Se podría ver con ojos de suerte lo que me está sucediendo, pero aparte de dedicación y esfuerzo, he invertido mucho tiempo de introspección. Si miras mi pasado, no hay nada de “suerte”, hay bastante dolor y muchos bosques oscuros que he tenido que atravesar para encontrarme y conectar con lo que realmente quiero hacer y ser antes de irme de este mundo. Creo que estuve sembrando en los campos acertados. Al alinearte tú, hay algo de que encuentras tu lugar. El mío es el cine. Lo que sí es cierto es que no solo es interpretar. Muchas veces hay que pensar casi como un empresario de ti mismo.
Ha sido un año lleno de estrenos, ¿cómo ha sido 2026 para ti?
Pues como una montaña rusa, no estoy acostumbrado a que me vayan bien las cosas, y eso también te afecta a nivel personal. Tienes que aprender a ser “exitoso”. Es una sensación nueva y muchas veces puede ser muy intensa. Te vienen pensamientos de que no te lo mereces o que eres un impostor. Hay muchos compañeros muy buenos y gente con talentos increíbles. Ya empiezo a estabilizarme. Por el momento solo he tenido el estreno de Ride or Die, pero, claro, es una serie internacional, una producción estadounidense, y el haberme visto con Octavia y Hannah pues ha sido un shock.
Este reciente proyecto de Prime Video, Ride or Die, ¿qué ha significado para ti?
Pues muchas cosas, pero sobre todo ha sido un beso en la mejilla. Una palmada en la espalda diciendo: “Tú vales, Fernando, ¡sigue!”. Me ha dado mucha confianza. Me ha hecho sentir que valgo para algo. Encontré esta profesión a los 33… Estaba perdidísimo hasta ese momento, no sabía ni quién era ni qué hacía aquí. Ha significado la verdad que buscaba sobre mí. Yo valgo. Me pongo a llorar hablando de esto porque ha sido fuerte el camino.
¿Cómo es el aprendizaje en los sets? ¿Te nutres siempre de tus compañeros, del equipo que está a tu alrededor?
Pues son como un estadio lleno de jugadores profesionales. Y tú, al llegar nuevo, pues necesitas empaparte de todo un poco. Los primeros días no te da tiempo a mucho más que a sobrevivir, luego vas cogiendo confianza. A mí me gusta mucho observar a mis compañeros y a los técnicos para poder entender cosas que creo que son importantes. Bien sea a nivel técnico, cámara, luces, posiciones, tipos de lente… o bien sea a nivel interpretativo, como afrontar las escenas o la trama. Muchas veces ves a compañeros morir y luego rodar la parte del personaje que está vivo, y es muy interesante. He tenido la suerte de estar trabajando con compañerxs que para mí son referentes. Me viene Raúl Arévalo a la cabeza ahora mismo. En esta penúltima serie que he grabado tuve muchas secuencias con él, y es un auténtico lujo poder verle y estar con él en funcionamiento.
Ser actor es una profesión muy difícil y os enfrentáis a muchos rechazos en los castings. ¿Cómo te preparas para ello?
Buf, es un buen melón. A mí personalmente no me afecta mucho, confío en mí y sé lo que llevo dentro y quiero mostrar. Puede sonar ególatra, pero al menos a mí me funciona para que no me hagan daño. Siempre pienso que si me eligen salen ganando ellxs, jajaja, y si no, pienso que no me vieron o no me supe dejar ver, y me muevo a la siguiente. No siempre se puede estar al 100 % y no siempre está hecho todo para ti. Hay muchos ojos y muchas cabezas. Lo que intento siempre es ser auténtico y fiel a la verdad. Así me quedo tranquilo con los nos y los síes. Dedico mucho tiempo a cuidarme (meditación, ejercicio, lecturas, cuidar de mi gente cercana, valorar la vida) para poder estar lo más estable posible.
¿Qué proyectos vienen próximamente?
Pues viene todo… He trabajado en siete proyectos este último año y solo salió la producción norteamericana. Ahora empiezan a salir los proyectos nacionales. En septiembre estrenamos El castillo, El Centro, la temporada dos, aún no tiene fecha, pero creo que será para inicios del próximo año. Después, un par de películas: Clanes de Dios, que está seleccionada en algún festival e imagino que sabremos algo del proyecto en los próximos meses, y Abel, que es una peli de cine indie, hecha con mucho amor y que también estará dando vueltas por festivales en los próximos meses. Ahora empiezo una peli de la que no puedo decir mucho porque es todavía un proyecto confidencial, pero sí puedo adelantar que es una locura de elenco y un proyecto muy, muy chulo, que en poco saldrá algo de información y vais a flipar.






