Hace años, los espectadores más "frikis" como el que os escribe, nos costaba mucho poder dar con algún producto de fantasía en cine o televisión. La oferta era limitadísima y muy de nicho, por lo que no sólo las consumíamos con pasión, si no que debíamos defenderlas a muerte como los mejores productos del género (llegando a encumbrar cosas que, sinceramente, no lo merecían)....