El clima gris contrastaba con la explosión de color que se vivió los días 11 y 12 de febrero en IFEMA. La primera impresión recordaba a ese capítulo de Los Simpson de los dibujos animados japoneses que provocan ataques epilépticos. Gran parte de los asistentes llevaba disfraces de lo más trabajados y, los que no, seguían la tradición y portaban carteles ofreciendo abrazos gratis....