Psicoanalista y judío. Elía (Toni Servillo) tenía todas las papeletas de ser un personaje de un filme de Woody Allen aunque, en lugar de desarrollarse en Manhattan, Déjate llevar se resuelve en el ghetto de Roma, una parte tremendamente desconocida en el cine. Francesco Amato excava en la psicología de los personajes y los construye desde el interior, pero no es suficiente.
Déjate llevar: previsible y...