Hay películas lentas, películas con poca acción pero que aun así nos demuestran las múltiples facetas que puede tomar una historia cinematográfica. Pero mucho me temo que la ópera prima de Hubert Charuel se queda simplemente en el término de “tostón”, una cinta que no cuenta nada en concreto y que tampoco hace mucho esfuerzo en que parezca que eso le importe. ¿Es buena?...