Hay películas que de inicio no resultan muy atractivas. He de admitir que cuando me dijeron que iba a cubrir Una Razón para Vivir no me sentí muy entusiasmado. Al fin y al cabo la vida de alguien que queda tetrapléjico por la polio a mediados del siglo XX no suena especialmente emocionante, ¿verdad? Pues sí han conseguido hacerlo, y alejándose todo lo posible...