László Nemes, director de la oscarizada El Hijo de Saúl, nos trae su siguiente trabajo: Atardecer, una película aburrida, soporífera, que ni engancha ni entretiene y supone casi dos horas y media de un tedioso espectáculo.
Demasiado simple
Cuando la protagonista absoluta de una película no te importa lo más mínimo, sabes que hay un problema. Y más cuando te importa incluso menos los eventos que...