Negociador (2015)
Director: Borja Cobeaga.
Guion: Borja Cobeaga.
Reparto: Ramón Barea, Josean Bengoetxea, Melina Matthews, Carlos Areces, Raúl Arévalo, etc.
Año 2006. Un enviado del gobierno y otro de la banda terrorista ETA se dirigen a Francia para tener una reunión en la que sentar las bases para que los segundos abandonen las armas y se produzca un alto al fuego definitivo. Eso es lo que pasó entonces, y aquí Borja Cobeaga hace una pequeña aproximación de lo que cree que sucedió.
Manu Aranguren es un político del gobierno socialista que es enviado a Francia a un hotel para tener una reunión con Jokin, representante de la banda terrorista ETA. Ante una situación sin precedentes, ambas partes se encuentran un poco nerviosas por el asunto a tratar, por lo que el primer acercamiento que tienen en el restaurante del hotel es poco fructífero y en posteriores reuniones (con intermediario neutral) se discute más de léxico que de alto el fuego.
En este punto, Manu se dará cuenta de que la única forma de derribar el muro que tiene frente a él será mediante entablar una pseudoamistad con el terrorista, intentando poner en común los puntos que los unen para hacer despertar una mínima simpatía hacia él. Ahí veremos a un Manu saliendo a correr por las mañanas para intentar coincidir con Jokin, mientras lucha incansablemente por comprender cómo funciona su teléfono móvil.
Nota: 8.
Tenemos que agradecer a Borja Cobeaga la creación de toda esta historia, cómica en el ochenta y cinco por ciento de su totalidad, y con una amargura aplastante que lleva en su clímax a una reflexión aplastante. Pero dicha amargura no nubla la capacidad cómica de su director, que en lo único que falla (según mi parecer) es en desperdiciar el lado cómico de Carlos Areces, en un personaje demasiado oscuro, pero gracias a ello conocemos otra faceta distinta del actor.
En lo que no hubo fallo fue en la elección de protagonista y antagonista (Ramón Barea y Josean Bengoetxea) que llevan toda la fuerza de la historia en sus hombros y que son capaces de hacernos empatizar con un político y con un terrorista, algo impensable a día de hoy tanto por un lado como por otro.
Esta historia no iba a ser producida. Cobeaga la iba escribiendo para guardarla en un cajón, hasta que un día se decidió a sacarla adelante. Bendito día.
13 de Marzo en Cines (os la recomendamos)







