Adam Sandler, el persistente incomprendido

Siempre se ha mirado raro y se le ha calificado con este mismo término a toda persona demasiado diferente al resto, que tienen algo especial. Esto es lo que le pasa al cómico Adam Sandler, más conocido por las malas críticas que por las buenas, es decir más nominado a los Razzies, premios que se otorgan a los peores largometrajes, que a los Oscars.

Este intérprete a pesar de reventar la taquilla, se encuentra con críticas de lo peor y sufre de un odio irracional e injustificable. Películas muy populares y muy queridas por el gran público como 50 primeras citas o Little Nicky han estado protagonizadas por él y sin embargo a la hora de hablar de esta estrella se nos borran de la memoria. Ha estado durante años en las listas de la revista Forbes por ser uno de los actores más rentables y se ha rodeado de los mejores directores y compañeros de la profesión pero esto tampoco vale. Es cuando cambia de registro como en la cinta de Paul Thomas Anderson, Embriagado de amor, donde el actor deja su esencia cómica para entrar en el drama, cuando se le nomina a los Globos de Oro.

Adam Sandler

Un grupo de críticos y periodistas ha publicado el libro “Adam Sandler, la infancia infinita” con el objetivo de intentar buscar la ilógica razón por la cual el espectador siente rechazo ante su singular humor y ante su persona. La última película que ha producido y protagonizado, Píxels, ha sido calificada como la peor película de la historia y ha puesto a críticos de todas partes contra el actor, de quien dicen que debería ser desterrado de Hollywood. De hecho estos tienen cierta tendencia a lanzar prejuicios negativos hacia una cinta si Sandler tiene algo que ver en ella.

Se dice que aquel actor del Saturday Night Live, ha desaparecido debido a los suculentos cheques que le ofrecen los grandes del entretenimiento por participar en futuros éxitos comerciales y que ya no se esfuerza en crear buenas comedias.

Pues bien, yo creo que no hay que buscarle más patas al gato de las que tiene y que como en toda carrera hay altibajos, unos más indefinidos que otros pero altibajos al fin.

Entonces, ¿por qué esa inquina hacia esta estrella? ¿Acaso está rodeado de un aura maligno que hace que todo su trabajo pierda valor a la hora de elaborarnos una impresión sobre su persona?

Nada de esto. Lo cierto es que precisamente por ser un tanto especial, de ahí ese sentido del humor tan peculiar que le caracteriza, muchas veces no entendemos ni comprendemos del todo lo que nos está intentando contar, nos frustra por ejemplo por el hecho de que sus personajes casi siempre acaban como héroes y estamos acostumbrados a que los protagonistas de una comedia sufran un percance tras otro, es decir que nos gusta reírnos del mal ajeno y Adam Sandler nos quita eso. Pero no es razón suficiente para atacarle como se está haciendo. Lo que debería de provocarnos es admiración por darles a esas comedias un toque original y personal. Hay que apoyar lo diferente por ser único, y no aislarlo y derribarlo, y sobretodo no se puede odiar a alguien por su obra si apenas sabes de ella porque ni siquiera te has molestado en analizarla en profundidad.

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