Crucero por el Mediterráneo… ¿para olvidar?
Richard, Philippe y Gilles, amigos durante más de 50 años, deciden alquilar un yate por el Mediterráneo… Junto a sus parejas. De este modo, lo que en un principio comienza como una cálida reunión entre viejos amigos acaba derivando en un complejo entramado de celos, envidias, egocentrismo, y, sobre todo, quejas, muchas quejas de sus respectivas vidas, poniendo a prueba la resistencia misma de sus relaciones cuando se avecina una gran tormenta en medio del mar.
Entre amigos plantea todos los supuestos prácticos de una comedia, logrando, con honesta sorpresa, llevarlos a ‘buen puerto’ de manera bastante correcta y eficaz. Si bien toda la premisa argumental es sencilla y repetida hasta la saciedad, la película es consciente de estas propias limitaciones, explorando aspectos más íntimos de la idiosincrasia amorosa y dándole el punto perfecto de comedia. Así, los chascarrillos y chistes fáciles quedan en un segundo plano, concebidos más como un agradable condimento para la trama en su conjunto que como lenguaje vehicular de la misma. De haberse concentrado más en el aspecto humorístico, seguramente la película habría fracasado irremediablemente.
Teniendo claro este punto, Oliver Baroux va más allá del enfado o berrinche superficial y ataca directamente los problemas característicos de la madurez, representados en mayor o menor medida por cada una de las tres parejas a bordo, muy diferenciadas entre sí. Y es precisamente en este punto en donde la película pueda flojear más. El desarrollo de sus protagonistas, aunque todos aparezcan bien caracterizados y definidos, es un tanto desigual. Mientras unos fraguan un desarrollo lento y sostenido, otros entran y salen de pantalla igual que al comienzo, lo que trastoca un poco el resultado a rasgos generales. Además, en esta misma línea observamos comportamientos que pasan del blanco al negro con semejante inmediatez que rompen el ritmo en general maduro y verosímil de la cinta, que en determinados compases logra desenvolverse con maña entre temas bastante intrincados.
En cualquier caso, Entre amigos es una película simpática, bien construida argumentalmente y con el punto justo de comedia que agiliza y armoniza el ritmo narrativo, tratando con bastante inteligencia ciertos problemas inherentes a la madurez. No obstante, es probable que en según qué secuencias su desarrollo se confunda con el de un telefilm, al evolucionar de una forma bastante previsible y sin grandes alardes de originalidad. Cumple fielmente su función dentro de su rol de película veraniega, de esas que uno puede ver en un viaje o un domingo particularmente aburrido, pero no ofrece alicientes como para ser recordada de manera especial.
Director: Olivier Baroux
Reparto: Daniel Auteuil, Gérard Jugnot, François Berléand, Zabou Breitman, Mélanie Doutey, Isabelle Gélinas, Jean-Philippe Ricci, etc.









