[dropcap size=small]D[/dropcap]espués del caso de Amityville, donde los investigadores paranormales Ed y Lorraine Warren saltaron a la fama, la pareja ha sido acosada por incrédulos y por la prensa, lo que les ha llevado a retirarse a su finca y permanecer en un segundo plano. En el otro lado del del atlántico, en Londres, una humilde familia comienza a sentir una extraña presencia en su casa. Al principio son cosas menores, como juguetes que aparecen donde no deben o extraños ruidos, pero con el tiempo la hija menor de la familia Hodgson comienza a ser acosada por algo ajeno que pretende dañarla. Las capacidades psíquicas de Lorraine Warren la advierten que su próxima investigación puede suponer un grave peligro para su marido, pero entonces, la iglesia inglesa solicita la ayuda de los dos investigadores para discernir la verdad detrás de los sucesos de la casa Enfield.

El encanto de los Warren

Si funciona, no lo toques. Y eso es exactamente lo que el director James Wan ha hecho con la secuela del Expediente Warren (The Conjuring). Expediente Warren ya está considerada como una de las mejores cintas de terror de la última década, aprovechando un buen guión, unos personajes interesante y un buen manejo del terror. Tres años después se presenta en los cines esta secuela (que nosotros pudimos ver durante la clausura del Festival Nocturna 2016) que si bien va un poco más a lo fácil, cumple con creces las expectativas.

A nivel de guión, Expediente Warren 2 cae en una estructura un tanto similar a la anterior, centrándose en el inicio en la familia de la casa, mostrando su día a día y tratando con cierto humor y cotidianidad sus actividades. De esta manera, el público empatiza con la familia y se introduce e

Expediente Warren 2 El Caso Enfield. Patrick WilsonPatrick Wilson, Vera Farmiga y James Wan
Patrick Wilson, James Wan y Vera Farmiga en el rodaje

en la anterior investigación, más reacios a validar otros fenómenos paranormales. Una vez más la pareja protagonista resulta lo más acertado de la película, aportando carisma y humanidad, pero en esta cinta ambos tienen escenas muy mal escritas (las confesiones a la niña) o incluso un momento un tanto bochornoso (la escena de la guitarra).

James Wan sigue sabiendo inquietar al público, usando elementos propios del cine asiático de terror (los protagonistas ajenos a los elementos sobrenaturales en el plano, por ejemplo) y aprovechándose de cosas sencillas, como puede ser un coche de juguete para construir una atmósfera inquietante. Lamentablemente en esa secuela, Wan también hace uso de uno de los trucos que la primera parte carecía, el recurso de subir exageradamente el volumen para provocar un sobresalto. Se trata de un recurso, aunque común, burdo e incómodo pero que al menos no abusa en demasía en la cinta. Por otro lado Wan también da rienda suelta a su fantasía en una secuencia el la mitad del film más propia de alguna clase de historia de fantasía oscura en lugar de un relato de terror demoniaco.

En definitiva Expediente Warren 2: EL Caso Enfield inquieta y mucho, actúa bien como secuela y mantiene bastante alto el listo de la primera entrega, quedando por encima de gran parte de las cintas de terror sobrenatural de los últimos años

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