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Los dos son serios, respetados y unos enormes profesionales. Fassbender fue el mayor enemigo de los XMen y Phoenix el peor emperador de Roma. Ambos han dejado con la boca a abierta a mucho en pequeñas películas independientes. Los dos aparentan que tienen sangre de horchata, pero ¿quien quedará por encima?

Miuchael Fassbender o Joaquin Phoenix, duelo de titanes

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[authorbox authorid=»48″ title=»Uno de los mejores de nuestro tiempo»]

A pesar de estar entre dos mundos, Michael Fassbender triunfa allá donde va. El actor, nacido en Heidelberg (Alemania) hace ya 40 años, es uno de los actores más codiciados tanto por Hollywood como por el cine europeo. Su debut ya presagiaba una gran carrera: su primera aparición en pantalla fue en la miniserie de HBO Hermanos de sangre, ganadora de seis Emmy y del Globo de Oro a mejor miniserie. Después de algunas apariciones más en televisión, consiguió su primer papel en el cine como soldado espartano en 300, dirigida por Zack Snyder y uno de los hitos del cómic adaptado a la gran pantalla. Fue después de esta cinta cuando le llegó su primera película como protagonista: en Hunger, de Steve McQueen, Fassbender se lanza a uno de los géneros más exigentes, el biopic, interpretando al miembro del IRA Bobby Sands durante su huelga de hambre en prisión. Un género al que volvió posteriormente en cintas como Un método peligroso, en la que interpreta a Carl Jung, y Steve Jobs, metiéndose en la piel del fundador de Apple y que, según recientes declaraciones, considera el rol más difícil de su carrera. A partir de Hunger, ópera prima de McQueen, director y protagonista se volvieron inseparables: después llegaron 12 de años de esclavitud y Shame.

SHAME: el vergonzoso olvido de la Academia

Y si su interpretación de Steve Jobs fue la más difícil, la de Shame es, sin duda, la actuación estelar de su carrera. En este film interpretado a Brandon, un hombre adicto al sexo, consumido por la obsesión e incapaz de entablar cualquier tipo de relación afectiva, que ofrece una precisa radiografía de la sociedad actual, banalizadora del sexo y con unos vínculos interpersonales cada vez más frágiles. Una de las mejores interpretaciones que ha visto el cine actual, pero que la Academia de Hollywood pasó por alto. Bajo el dudoso criterio de la Academia, incluyeron a actores como Brad Pitt por Moneyball: rompiendo las reglas, o George Clooney por Los descendientes, dejando fuera de las apuestas la magnífica representación del hombre contemporáneo a la deriva que ofreció el actor alemán. Desde entonces, Fassbender se ha declarado al margen de la temporada de premios. No le hacen falta reconocimientos: los mejores directores se pelean por él.

Michael Fassbender en Shame
Michael Fassbender en Shame

Después de Shame llegó la saga X-Men, y su asociación con Ridley Scott que, al igual que Steve McQueen, siempre repite. Pero no todo han sido blockbusters, y también se ha atrevido con el cine de época en cintas como Jane Eyre y Macbeth. Si algo caracteriza al intérprete es su versatilidad: ha sabido moverse con fluidez entre el cine de autor y el género mainstream, algo que no ha conseguido Joaquin Phoenix, con un registro más indie, y una trayectoria irregular.

Que Michael Fassbender es uno de los mejores actores de nuestro tiempo es un hecho. Pero además, ha conseguido mantenerse en lo más alto dejando de lado su malestar con la Academia y al margen de toda polémica. No se puede decir lo mismo de Joaquin Phoenix, cuya carrera estaba en punto muerto hasta el estreno de I’m Still Here, un falso documental que dejaba ver la excéntrica personalidad de Phoenix, y que relanzó su irregular filmografía.

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[authorbox authorid=»57″ title=»Un actorazo…aunque a veces no quiera»]

Joaquin Phoenix es un de los actores estadounidenses más reputado en la actualidad. Ha estado nominado tres veces al Óscar a mejor actor, y ha ganado muchos otros galardones, entre ellos el Globo de oro.

 En el momento de su nacimiento, en 1974 su familia pertenecía a una secta cristiana; aunque pronto encaminaron tanto a su hermano, River Phoenix, como a él al mundo de la interpretación, en el que ambos se iniciaron a edad muy temprana.

Tuvo su primer papel con tan solo ocho años en una serie de televisión. Continuaría actuando en distintos programas televisivos, hasta que, en 1989,  hizo su primera aparición en la gran pantalla. A partir de entonces ha trabajado en numerosas películas de directores como Ridley Scott y Woody Allen.

Una filmografía muy variada

Desde Todo por un sueño hasta su último trabajo en Irrational man hace un par de años.  En su filmografía podemos encontrar títulos tan conocidos como Gladiator, a partir de la cual saltó a la fama, y películas más intimistas como Her o Two lovers.

Su filmografía es tan variada como los papeles que interpreta. Le hemos visto haciendo de emperador perverso y ambicioso, de detective hippy,de solitario amante de un programa informático y de profesor de filosofía con tendencias psicópatas.

Y, la verdad, en todos estos papeles lo borda. Consigue meterse en la piel de sus personajes y transmitir su personalidad con la mirada, los gestos o incluso la forma de moverse. Un ejemplo de lo serio que se toma su trabajo: durante todo lo que duró el rodaje de En la cuerda floja (2005), Joaquin Phoenix dejó de responder por su nombre y solo respondía cuando se usaba el nombre de la persona que interpretaba, el gran músico estadounidense de country Johnny R. Cash.

Joaquin Phoenix

Lo cierto es que la vida de Joaquin Phoenix no fue fácil, ni tampoco su relación con el mundo del cine. Su hermano, River Phoenix, también fue actor y a pesar de lo corto de su vida, consiguió ser muy conocido y hasta logró ser nominado para el Óscar a mejor actor de reparto. Con tan solo 23 años murió de una sobredosis de distintas drogas en un club de Hollywood y fue Joaquin de 19 años, que estaba con él en ese momento, quien tuvo que llamar a la ambulancia e intentar reanimarle. Este accidente marcaría el resto de la vida del actor.

Pese a que en 2008 anunció que se retiraba de la interpretación para dedicarse a otra de sus pasiones: la música. Y estuvo cuatro años en los que solo grabó y escribió el guión de un falso documental sobre su vida llamado I’m Still Here en el que cuenta los supuestos excesos de su vida. Sin embargo, esta interrupción de su carrera no duró mucho y volvió a la interpretación con The master en 2012.

Desde entonces ha estado rodando regularmente, y se espera una nueva película suya en los próximos meses.  Y ojalá sean muchas más.

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