Una Bolsa de Canicas, una historia atípica dentro de su temática
El cine de la Segunda Guerra Mundial es algo recurrente. Esto hace que sea difícil encontrar enfoques nuevos, pues casi todos han sido explotados. Una Bolsa de Canicas busca ver la ocupación francesa a través de los ojos de unos niños. Si bien esto la hace parecer similar en cierta manera a El niño del Pijama de Rayas o La Vida es Bella, se distancia de estas tanto en fondo como en planteamiento.
Inspirada en la juventud de los hermanos Joffo (interpretados por Dorian Le Clech y Batyste Fleurial), nos lleva en un viaje alejado de los campos de concentración, buscando la bondad en tiempos oscuros. Y esta es la principal baza de la película y la que la distingue del resto. Tanto el modo de contar la historia como la manera en la que nos narra la incertidumbre de ese período, la hace distinguirse del resto.
Aparte de los dos jóvenes protagonistas, el resto del reparto ofrece un trabajo firme, como nos podíamos esperar de ellos. Encabezado por Patrick Bruel y con la breve, pero importante, intervención de Christian Clavier, ofrecen un trabajo sólido que da a la historia mayor emoción. En su conjunto podemos decir que está bien producida pero no es excepcional. Desde el vestuario de la época y las distintas localizaciones elegidas hasta la música son correctas, pero no es algo que sobresalga. Lo único que podríamos echar en cara es la falta de profundidad en algunos momentos, aunque teniendo en cuenta que nos la cuentan desde el punto de vista de un niño, tiene sentido.
Una Bolsa de Canicas nos ofrece una historia atípica dentro de su temática. Eso la hace interesante y valiente. Es otra perspectiva dentro de un género más que manido que será sin duda de interés de los fieles de este que busquen más allá del cine bélico.
Dirección: Christian Duguay.
Reparto: Dorian Le Clech, Batyste Fleurial, Patrick Bruel, Christian Clavier…
Estreno: 29 de diciembre.








