Alma y corazón. Eso es todo lo que se pide en una película. Que todos los involucrados pongan su corazón para que todo el proyecto nos llegue en forma de vídeo y podamos decir que nos ha llegado al alma.

Cierto es que Entre Dos Aguas no es el típico drama que te sirve como excusa para ponerte a llorar a las primeras de cambio. Tiene de todo y esto se fusiona en una película muy inteligente que marca una sociedad, la nuestra.

Tanto director como actor eran desconocidos para mí aunque lógicamente Isaki Lacuesta ya tiene una carrera bastante extensa, cosa que Israel Gómez Romero, protagonista del filme, aún no tiene en su haber. Pero por lo que he podido ver, a este chaval le quedan aún proyectos por hacer y yo que me alegro. Creo que tiene un potencial que no hay que dejar escapar.

La cualidad humana de Entre Dos Aguas

Entre Dos Aguas es una película española que nos presenta la historia de Isra y Cheito, dos hermanos gaditanos que viven con el recuerdo de la muerte brutal de su padre años atrás, reencuentro que se fragua como negativo pero que es justo al revés.

Empieza por ser una vuelta a normalidad para los protagonistas, convirtiéndose luego en una pelea constante por parte de Cheito por llevar a su hermano por el buen camino para acabar siendo la bonita historia que se fraguaba al principio. Este camino del protagonista está muy bien narrado y nos lleva por varias etapas muy bien estructuradas. Un punto a favor sin duda.

En Entre Dos Aguas no hay villanos ni héroes

Para hablar de los personajes, hay que hablar de los actores, hermanos en la vida real y acompañados por un buen elenco de otros actores noveles que la verdad es que crean una sintonía de buen rollismo increíble aunque la secuencia se torne negra.

En concreto, el tira y afloja de estos dos hermanos creo que está muy bien centrado en ambos, no solo en Isra, algo que por supuesto supone una mejora del metraje en cuanto al tratamiento de los personajes. Cada uno con un camino distinto, con una vida distinta pero con un pasado y un conflicto común.

Aquí no hay villanos ni héroes, sólo personas.

Esto es lo mejor que tiene Entre Dos Aguas, su naturalidad y su visión cristalina de la sociedad en cuanto a barrios o lugares pobres se refiere.

Algo que si logra ser un punto negativo o en cierta parte negativo, es la extensión de metraje que hay. Creo que 136 minutos son demasiados a la hora de narrar una historia así pero al mismo tiempo, ese final te deja con ganas de saber más de los hermanos.

¿Qué pasa finalmente con Isra y su familia? ¿Cheito volverá de su misión y abrirá finalmente el local de sus sueños? Preguntas que puedes encontrarte al salir de las salas del cine, pero podría haber dado algún tipo de salto temporal para mostrarnos lo que ocurrió finalmente, cerrando así la historia completamente. Se siente como una película sin un final concreto.

Entre dos aguas

La dirección de Isaki Lacuesta

En cuestión de dirección la verdad es que se ve garra y determinación a la hora de contar una historia. No hay planos que vayan a saltar a la historia pero sí que puede quedar la memoria de los personajes y eso es algo conseguido gracias a una gran dirección de actores.

Todo esto se traduce en algunas secuencias muy divertidas que logran sacarte una sonrisa y otras en las que sufres con los hermanos. Entre dos aguas transmite y te llega al alma, algo que creo que es imprescindible a la hora de hacer cine como éste. Para mí, cine en mayúsculas.

Entre Dos Aguas es efectiva en cuanto a lo que quiere contar

Televisión Española se encarga de la producción, siendo financiada por otras empresas del ámbito audiovisual y creo que esto último es lo que salva la película. Localización increíble, bonita pero que carece de una producción espectacular.

Obviamente, esto no quiere ser un blockbuster, por tanto, el dinero es lo de menos pero sí que se nota la carencia de éste en algún punto en concreto de la trama. Pero tampoco es algo muy importante, sin duda. Creo que la producción privada de este contenido es lo que ha conseguido todo, algo que se agradece mucho.

En líneas generales, Entre Dos Aguas es efectiva en cuanto a lo que quiere contar pero quizás no lo es tanto a la forma en la que lo cuenta, dejándonos secuencias a veces muy largas que no van a ningún lado pero que en cierta manera, nos ayuda a disfrutar más de sus protagonistas.

Sin ninguna duda, he de decir que esta película es un visionado obligatorio en cuanto a cine se trata. Porque una vez más, queda demostrado que con alma y corazón, puede conseguirse cualquier cosa. El fin es emocionar y este film es prueba de que eso es posible con muy poco que se tenga.

Director: Isaki Lacuesta.

Reparto: Israel Gómez Romero, Francisco José Gómez Romero, Rocío Rendón, Yolanda Carmona, Lorrein Galea, Manuel González del Tanago.

Duración: 136 min.

Estreno: 30 de Noviembre.

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