Lo nuevo de Sony Pictures

Hay muchas historias reales dignas de ser trasladadas a la gran pantalla. Algunas por insólitas y otras simplemente por interesantes. Curiosamente, las historias de narcotraficantes tienen un tirón fílmico innegable. Casi siempre hablan de personas humildes o desesperadas pero con un brillo de ambición en la mirada. Es la historia perfecta de superación, pero con un giro trágico. Y eso es lo que podremos encontrarnos en White Boy Rick.

La acción nos sitúa en Detroit, en los años 80. La ciudad se encontraba en plena decadencia y al borde del colapso y las familias más humildes malvivían como podían. Con 15 años, el joven Rick y su padre viajaban de una feria de armas a otra, revendiendo armas a pandilleros y vecinos paranoicos. Su hermana estaba cayendo poco a poco en las drogas y todos habían abandonado hace tiempo el colegio.

White Boy Rick - Matthew McConaughey

Poro a poco el chico empieza a hacer negocios con los jefes de la droga locales. White Boy Rick era eso, un joven blanco en un mundo de gente negra, intentando ser un pandillero más. Rápidamente llama la atención del FBI, que utilizando tanto la ingenuidad como la codicia del joven, empiezan a utilizarlo para localizar a los capos de la droga, sin darse cuenta que ellos mismos serán los encargados de hacerle el líder de la coca en Detroit.

White Boy Rick, grandes secundarios

Yann Demange (Dead set, Top Boy) es un director de televisión y eso se nota. La historia de White Boy Rick tiene todos los elementos para convertirse en una buena película pero termina dejando un poco frío al espectador. El material ofrece suspense, acción y un giro final bastante interesante, pero parece contado de una manera rutinaria. Hay que remar muy a favor de la historia para que no llegue a resultar aburrida, no por el contenido, si no por la forma de contarla.

Por suerte, White Boy Rick cuenta con uno secundarios del lujo que consiguen compensar los fallos de ritmo y estilo. Matthew McConaughey vuelve a hacer una actuación sobresaliente en el papel de un padre dejado y en el fondo preocupado por sus hijos. El momento cumbre del actor en la película se borda gracias a la actuación de Bel Powley en una escena tan dura como contenida.

white boy rick 3

Una Detroit destartalada

Por otro lado, Richie Merritt en el papel protagonista resulta contradictorio. Se trata del primer trabajo de Merrit y es un papel que exige mucho. En el fondo, el papel que debe interpretar es el de un joven sin educación y con pocas luces que se ha criado en un barrio muy duro. La indiferencia que muestra ante todo lo que le ocurre no está del todo claro si es una actuación buscada o es debido a la inexperiencia del actor pero queda un tanto extraño.

De todas maneras, White Boy Rick tiene material para ser una película interesante. Las historias de narcos tienen un punto irresistible y si esta cuenta cómo un chico de 17 años sin estudios pudo ser el capo de toda la droga de Detroit desde su destartalada casa de los barrios bajos, pues mejor.

Dirección: Yann Demange.

Guion: Logan Miller, Noah Miller, Andy Weiss, Steve Kloves, Scott Silver.

Reparto: Matthew McConaughey, Richie Merritt, Jennifer Jason Leigh, Jonathan Majors, Bruce Dern, Piper Laurie.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here