Pasado, presente y futuro

Trinta lumes se estrena en las pantallas comerciales el 8 de febrero tras una exitosa trayectoria desde la Berlinale de 2018. Es el primer largometraje como directora de Diana Toucedo, que nos ha dado la oportunidad de hablar con ella.

Lo primero, enhorabuena. Desde la salida en la Berlinale, habéis tenido mucho éxito, con nominaciones y premios. ¿Cómo ha sido este último año?

Diana Toucedo: Totalmente inesperado. Yo no me imaginaba llegar a la Berlinale ni todo el recorrido. Han sido un montón de alegrías que nos han sorprendido, pero que hemos cogido con muchísimo entusiasmo. Hemos tenido ocho premios y varias nominaciones importantes, como los Gaudí, los Feroz o los Fénix iberoamericanos. Todo esto ha suscitado el interés de la gente, y es por eso que hemos hecho la apuesta fortísima de un estreno en salas. Es a la vez una gran oportunidad y un gran logro; es difícil conseguir que una película independiente tenga un hueco en las pantallas comerciales.

Al ver la película viene enseguida a la mente el concepto de «tradición». ¿Cuál sería para ti el objetivo de la película en este tema?

Hemos hecho la fortísima apuesta de un estreno en sala. Es difícil ver una película independiente en pantallas comerciales.

D.T.: Cada espectador puede sentir, vivir y entender la película desde muchos lugares. Tiene bastante apertura como para que cada espectador tenga su hueco y pueda hacerla suya. Pero es verdad que el peso de las tradiciones y herencias, ese mundo que viene del pasado pero que sigue en el presente, fue un tema que quisimos tratar desde el principio.

De ahí la elección de Tegra (5) y Alba (12) para dar esa mirada infantil o de preadolescencia con la que empiezan a entender el mundo que las rodea. La película busca que cada uno también se pueda plantear cuáles son esos elementos que le han configurado y llevado a su forma de vida.

¿Qué esperas a partir del día 8?

D.T.: Es una pregunta difícil. Como hasta ahora he ido de sorpresa en sorpresa, estoy súper abierta a lo que pueda venir. Para mí una gran alegría sería que la película siga teniendo vida. Me gustaría que llegase al máximo número de espectadores y lugares. Que siga teniendo recorrido es lo que más podría desear.

trinta lumes

Los actores y el entorno

Ya que los has mencionado, te quería preguntar por los actores, aún son «desconocidos». ¿Qué nos puedes contar sobre ellos?

D.T.: Son actores y no son actores. Durante dos años estuvimos mucho tiempo en la zona, estableciendo relaciones importantes dentro de lo personal, de lo real. Luego la película ya vendría después. Queríamos que la gente nos conociera y supiera que no veníamos simplemente a coger imágenes, sino a participar con ellos en un proyecto común. Tras compartir tiempo, a partir de lo que ellos eran como personas, pudimos construir los personajes de la película, pero con mucha naturalidad. Es un poco el proceso inverso al habitual, donde es el actor quien se adapta al papel.

Otro punto importante es el entorno. Hemos visto el increíble paisaje bajo muchos climas distintos ¿Cómo fue el rodaje?

D.T.: Yo quería desde el principio que el paisaje fuese como un actor más dentro de la película; que pudiera transmitir sensaciones a través del frío, la nieve o la lluvia. Para ello, extendimos el rodaje a lo largo de un año. Queríamos capturar la transformación del paisaje con esa idea de ciclo, de paso del tiempo pero que en el fondo se repite, aunque algo cambie. Esto encajaba muy bien con el tema de la película.

trinta lumes

La mujer en el cine

En un ámbito un poco más personal, tras lo visto en los Goya, nos gustaría saber tu opinión sobre el papel de la mujer en la industria del cine. ¿Es más sencillo hoy en día o aún es difícil? ¿Te has encontrado con alguna dificultad?

Ojalá un día no se tenga que obligar a que haya un mínimo de mujeres.

D.T.: Creo que en el mundo del cine hay muchas mujeres que llevamos mucho tiempo trabajando. Yo he sido montadora durante doce años, y en los proyectos en los que me he implicado siempre me he sentido reconocida, pero sí es cierto que hemos tenido mucha menos visibilidad de la que deberíamos haber tenido. Ahora se nos está dando un poco más, pero la realidad es que llevamos allí desde siempre.

 ¿Crees que aún hay mucho camino por recorrer?

D.T.: Totalmente. Que por ejemplo a la hora de conseguir subvenciones públicas se exija cumplir ciertos porcentajes de género demuestra que aún queda camino. Ojalá algún día esto no haya que hacerlo, y que no se tenga que obligar a que haya un mínimo de mujeres. Cuando eso pase, (espero que en un futuro próximo) podremos hablar de otras cosas, pero hasta entonces, aún nos queda lucha.

Para saber más sobre Trinta lumes, de Diana Toucedo, puedes leer nuestra crítica y ver el vídeo exclusivo. Y por supuesto, puedes ir a verla a los cines.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here