Quizá es pretencioso que yo escriba sobre este tema, como hombre que soy. Y sin embargo, tras Las Campanas, me ha resultado imposible abstraerme; un defecto demasiado común. Me justifico diciendo que no vengo como defensor de una postura, entre otras cosas porque no tengo una definida. Vengo como mensajero, y esperando leer otras opiniones. A partir de aquí hay importantes SPOILERS, por lo que si no has visto el capítulo no sigas leyendo.

Está claro que Las Campanas tiene un momento culminante que ha hecho arder (nunca mejor dicho) internet: la decisión de Daenerys de atacar una ciudad que se había rendido. De hecho, no solo atacar, sino destruir, arrasar, reducir a cenizas. Es cierto que por el camino le han pasado demasiadas cosas, pero ese comportamiento irreflexivo, cruel y despiadado contrasta en exceso con el de aquella reina que encerró a sus dragones porque mataron a una niña. Ha sido entonces cuando el runrún que había en las redes ha estallado por fin con una pregunta: ¿Va Juego de Tronos hacia un final machista?

juego de tronos

De un plumazo han reducido a la justa Rompedora de Cadenas a una demente dolida con un arma muy poderosa.

Ha vuelto a pasar. Nos han vuelto a meter un cuento de “hombre honorable, mujer despechada”. Por un lado tenemos a Jon renunciando al trono, siendo leal antes de la batalla y tratando de salvar a los inocentes durante ella. Por el otro, tenemos a Daenerys que, en sus palabras, no tiene amor, así que recurre al miedo. Traducido, esto significa el exterminio de inocentes. Sí, hay más factores aparte del rechazo de Jon, pero el capítulo deja entrever que ese es el factor que inclina la balanza.

Y así, de un plumazo, Las Campanas ha reducido a la justa Rompedora de Cadenas a una demente dolida con un arma muy poderosa. Y claro, ¿cómo no van a querer ahora todos que el legítimo rey sea el valiente, racional y compasivo norteño? Lo que parecía la historia de una mujer fuerte alzándose en un ambiente medieval dominado por hombres está en alto riesgo de convertirse en otro cuento de la malvada bruja y el virtuoso héroe. Daenerys Targaryen no se merecía este “final” en detrimento de un hombre, por digno que sea ese hombre.

Juego de Tronos

NO

La ira descontrolada y la falta de juicio de Daenerys no le vienen por su género, sino por su sangre.

Cualquiera que haya seguido la serie con detalle sabe que, como dice Varys, cuando un Targaryen nace, los dioses echan una moneda al aire. Y por fin se ha revelado el resultado de la tirada de Daenerys. Su hermano Viserys mostró las mismas ideas nocivas que se han ido acrecentando en Daenerys: Delirios de grandeza, ideas sobre la predestinación al trono y disposición a cualquier cosa para ello. Solo que Viserys no tenía ni ejercito ni dragones, y Daenerys sí. Además, si uno analiza la evolución de la Khaleesi, se dará cuenta de que este no es el primer acto irreflexivo que comete. Las Campanas es la jugada más radical, pero no ha sido aislada, ideada únicamente para “quitar del medio” a la reina.

Otro factor importante es el comportamiento de otras mujeres durante la temporada. Por mucho que también haya sufrido, Sansa se ha hecho fuerte y prioriza proteger a su gente (a su manera). Brienne pone por delante su honor sobre su enamoramiento de Jaime. Lyanna Mormont decide luchar en vez de esconderse. Y Arya elige por enésima vez seguir su propio camino y no asumir su supuesto rol de dama. Por intensa que sea la decepción con la reina Targaryen, hay otros cuantos personajes femeninos como contraejemplo. En resumen: la ira descontrolada y la falta de juicio de Daenerys no le vienen por su género, sino por su sangre.

¿Veredicto?

Cada uno tendrá el suyo, por supuesto, pero me quedo con dos cosas. La primera: si Juego de Tronos ha demostrado algo es que las cosas no son blancas o negras (salvo la casa del Dios de Muchos Rostros). Y la segunda: aún queda un esplendoroso capítulo que tendrá mucho que decir en este tema.

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