El género policíaco invade las salas de cine españolas

Dos agentes de policía se enfrentan a un asesino en serio que escoge los caprichos de Goya para inspirar su obra entre eso sí, la clase pudiente de la capital, algo que pondrá en jaque a toda la ciudad de Madrid. La verdad es que así dicho tiene un acercamiento muy similar a lo que fue Seven en su momento, similar pero no igual y he ahí el mayor fallo de todos: Querer a veces no es poder.

¿Mala idea o mala ejecución?

El planteamiento inicial la verdad es que es muy interesante, presentándonos a dos agentes de policía (Maribel Verdú y Aura Garrido) totalmente opuestas en todo, personalidad, actitud, socialización, no tienen nada que ver y eso es justo lo que hace entretenido este experimento sobre como hacer Seven en nuestro país. Un experimento que no acaba muy bien.

Está claro el homenaje al género y todo lo que conlleva pero, la ejecución no es del todo buena, convirtiendo la actuación de Maribel y de Aura como el eje central del entretenimiento, es lo que hace que nos quedemos en la butaca sentados, expectantes de ver que pasa con estos dos personajes.

La dirección está muy bien ejecutada, Gerardo Herrero sabe bien lo que hace, cómo lo hace y hasta donde lo quiere hacer. Marca bien las pautas de cualquiera de los actores que allí se encuentra y logra crear atmósferas increíbles. Cada plano es una declaración de intenciones y se nota mucho en la ejecución interpretativa de todos los personajes, dirigiéndote hasta un final predecible pero cuyo camino hasta él ha sido interesante. Conoce bien el guion y conoce muy bien el potencial de cada uno de los intérpretes, algo que sabe explotar muy bien.

Caso aparte es el guion, el que bajo mi punta de vista quiere aparentar algo que no sabe ejecutar. Cojo un poco de Seven, un poco de El Coleccionista de Huesos y voalá, la mezcla está hecha. Pero no es así, querido amigo. Un género como este necesita de giros, componentes que te mantengan alejado de por ejemplo: Quién es el asesino. Porque se olía a kilómetros. Una mirada rara basta para que el espectador se de cuenta, un simple gesto puede dar muchas pistas y en esta película, no faltan las pistas para que encontremos al culpable antes de tiempo. Otra cosa es que quieras dárnoslo en bandeja y luego darnos una sorpresa final, como la cinta protagonizada por Brad Pitt, pero este no es el caso. Tiene muy buenos elementos pero pesan más las cosas malas.

Una declaración de intenciones

Las interpretaciones del dúo protagonista son simplemente geniales. Cada una es el contrapunto de la otra y las horas de ensayo se notan cuando Aura y Maribel comparten secuencia. Las dos son mágicas y el elenco secundario la verdad es que lo borda con lo poquito que le den. El único personaje que no me transmite nada ni creo que aporte mucho a la trama en sí, es el interpretado por Daniel Grao, actor que me encanta pero que creo aquí no han sabido explotar el papel. Una pena. Aunque sin lugar a dudas resalto a Maribel Verdú, sin duda alguna nos brinda la actuación de su vida y si no, de las tres mejores. Al menos que yo haya visto.

La iluminación y la fotografía forman parte de la historia. Nos sirve para posicionarnos en cada una de las secuencias y tanto el director como el director de fotografía, han creado una gran sintonía con cada una de las obras de Goya. Por ponerle un pero, diría que le faltan ganas de explayarse más y de tirarse a la piscina, algo que en este país solo saben hacer muy poquitos. Pero aun así, este acuerdo entre directores funciona a las mil maravillas y resulta de lo más apasionante en el film.

El Asesino de los caprichos es una declaración de intenciones que trata de realizar un papel que en su haber, no saben ejecutar en la parte de escritura del guion. Cosa contrario tanto en la dirección y la fotografía como en las interpretaciones, dotando de algo emblemático las secuencias, algo que para mí termina cansando. Aunque sí es muy entretenida, la falta algo mágico, un punto en el que salgas del cine diciendo: He flipado.

Dirección: Gerardo Herrero.

Reparto: Maribel Verdú, Aura Garrido, Daniel Grao, Antonio Velázquez, Roberto Álamo, Ruth Gabriel, Bianca Kovacs, Ginés García Millán, Paula Pielfort, Eduardo Aladro, Laurent D’Elia, Daniel Kovacs.

Género: Drama

Duración: 100 minutos.

Fecha de estreno: 18 de octubre de 2019.

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