Nuevo día en el Festival de Sevilla, un día cargado de muchas películas con diferentes mensajes, algunas consiguieron su propósito y otras se quedaron en el camino. Pero de entre todas nos quedamos con la película Dios existe su nombre es Petrunya.

Dios existe su nombre es Petrunya de Teona Strugar Mitevska

Ópera prima de su directora, y empecemos así citando que la visión de esta película es enteramente creada por una mujer, una mujer joven y con ideas nuevas. Si hay algo que  caracteriza a esta obra cinematográfica es la carga simbólica que nos transmite mediante sus planos y sus escenas, todo esto recubierto de sus personajes.

Y es que el film nos cuenta la historia de Petrunya una joven de 32 años que no tiene empleo y se ve como un cero a la izquierda en la sociedad que le rodea. Consigue atrapar una cruz sagrada en una fiesta local desembocando así en la ira del pueblo y en la historia de la misma Petrunya.

Nos encontramos a una periodista enfocada en su trabajo y en dar una visión feminista e igualitaria en su empleo. Quiere reflejar la historia de nuestra protagonista tal y como es. También tenemos a un cura, un hombre que se debate entre la norma y la creencia de su rebaño, pero que no puede esconder el atraso de su gremio en el tema de derechos de la mujer. También nos encontramos con la madre, que es el ejemplo de ortodoxia religiosa, gran creyente y que tiene una visión machista del futuro y atrasada con respecto a su hija. Su padre por lo contrario está menos pendiente de esos temas, obviando por completo y confiando en la protagonista.

Es necesario más películas como la de Dios existe su nombre es Petrunya, cine con otra mirada, la mirada femenina. Necesitamos que la industria cambie, dar oportunidad a más mujeres para que desempeñen labores más artísticas en esta industria y es una alegría ver que en el festival muchas de las películas están dirigidas por mujeres, y muchas jóvenes.

Fotograma de «Dios existe su nombre es Petrunya»

Little Joe de Jessica Hausner

Little Joe fue una película destacada en el antiguo festival de Cannes, se llevó el mejor premio para la actriz Emily Beecham. Y en el Festival de Sevilla está siendo una gozada para el público, muchas críticas positivas y mucha relación con grandes obras audiovisuales. Por ejemplo llegando a compararla con la serie Black Mirror y el cine de Lanthimos.

La historia es sencilla, unos científicos de una farmacéutica consiguen crear una planta que con su olor produce felicidad en quien la huela. Nuestra protagonista que vive con su hijo se enfrentará a sus miedos y a la pérdida, intentando crear la planta perfecta.

La cinta muestra en repetidas ocasiones lo que está pasando, mediante el diálogo de los actores, sin lugar a dudas no es una de mis favoritas. Es una película basada en los sentimientos, en la felicidad, el amor y la pérdida, pero lo único que consigue es dar terror debido a la cantidad de incongruencias en su metraje y narrativa.

Uno sale del cine con la sensación de que vimos un capítulo de Black Mirror alargado hasta la saciedad. Deseando olvidar la música estridente elegida para el film, debido a que está se intenta usar para resaltar situaciones de tensión y de inestabilidad de los personajes, pero lo único que consigue es hacer ver al espectador lo que ya se le ha explicado anteriormente. Una constante repetición.

Pero hay algo que si gusto y fue la fotografía, perfectamente realizada, las luces, las tonalidades, magistralmente rodada. Pero estas dos cosas positivas no pueden arreglar toda la película.

Fotograma de «Little Joe»

Reina de corazones de May el-Toukhy

Tiene que estar presente en este Festival de Sevilla mi género cinematográfico favorito, el drama erótico. Y es que esta Reina de corazones te roba el corazón (nunca mejor dicho) y la atención desde el primer minuto. Con referencias e inspiraciones de Loveless y a Perdida de Fincher, hacen un film nada envidiable a estos dos últimos citados. No está a su altura pero es igual de disfrutable.

La sinopsis es clara, una mujer casada (Trine Dyrholm) tiene una vida aparente de éxito, casada felizmente y con dos hijas preciosas. La llegada del hijo de su marido desestabilizará la familia.

Una película que basa su fotografía en los espacios fríos y desolados, con bastante presencia de lo aséptico, esto lo podemos ver en su vestimenta y en los espacios donde se sitúa el film. Lo que más llama la atención de esta película es lo bien que está construida la relación de la madre con sus hijas y su marido en la primera parte. Reflejando que no existe ningún problema en la pareja, que no son infelices. Todo esto en contraposición con lo que pasa momentos después y su desliz con el hijo pre adulto de su marido.

Esto llena de calidez su escena y de pasión, pero ejemplifica que no se tiene porqué cometer estas situaciones de infidelidad por ser infelices, si no porque la persona es así en su interior. El mensaje que se puede sacar es que ninguna persona es de fiar. Somos individuales y actuamos de tal manera.

Con escenas de sexo explícito y con una fotografía de escándalo, estas dos premisas me servirán para cerrar la pequeña crítica que reflejamos de esta gran película. La recomiendo en exceso de lo mejor que llevamos de Festival.

Fotograma de «Reina de corazones»

Dirty God de Sacha Polak

Cerramos la crónica con una película Holandesa, dirigida por Sacha Polak y que representa a una joven madre y su reinserción en la sociedad después de haber sido quemada con ácido por su exnovio. Intentará retomar su sexualidad y entablar una relación amorosa después de todo el pasado, destruido por el machismo.

Machismo, palabra tan presente en la crónica de hoy es el claro ejemplo de la sociedad. Como el género masculino se cree superior y que tiene sentido de la propiedad en las personas, sobre todo las mujeres. Es algo que Polak ha querido reflejar en este film, tras el trágico suceso que vivió nuestra protagonista.

Una película que cumple con la premisa, un buen drama que se centra en los valores que quiere recitar, en cómo esta joven mujer hará todo lo que pueda para olvidar el pasado y poder aceptarse tal y cómo es actualmente.

Lo que más me llama de este film es descubrir que esta historia está basado en historias reales de su protagonista (Vicky Knight) mujer que tiene quemaduras por todo su rostro y vive con esa deformidad con total tranquilidad. Sabemos que la sociedad está basada en la superficialidad y toda persona que diga que basa su percepción en el interior de la persona debe meditar si es cierto o no. Actualmente existe una corriente de pensamiento de aceptación de lo diferente que es errónea debido a que es una superficialidad del imaginario de la sociedad para destacar entre ella.

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