BannerAtlantica BannerHeroes
BannerAtlantica BannerHeroes
BannerAtlantica BannerHeroes
BannerAtlantica BannerHeroes

Lo nuevo de Masaaki Yuasa

Hinako, una joven universitaria, amante del mar y del surf, se muda a una ciudad costera, llena de dudas sobre su futuro y sí misma. Allí, no tardará en conocer a Minato, un bombero que la salva en un incendio que se produce en su edificio. A partir de ahí, se enamorarán y empezarán a salir juntos hasta que un accidente le arrebata la vida a Minato. Este, sin embargo, se aparece a Hinako a través del agua, una situación inesperada con lo que tendrán que lidiar los personajes y afrontar una realidad que les cambiará para siempre.

Con esta premisa, Masaaki Yuasa nos regala una experiencia totalmente distinta a lo que nos tiene acostumbrados. El director de obras aclamadas tanto por crítica y público, como son Tatami Galaxy, Lu Over the Wall o el éxito de Netflix de 2018, DevilMan CryBaby, regresa a la gran pantalla con una propuesta menos experimental y con menos de su personalidad impregnada. Yuasa ha optado por un perfil más amplio y generalista para poder acceder a una mayor cantidad de gente. El simbolismo y la abstracción tan retorcida pero fascinante que usaba para contar sus historias no aparece en El agua está conmigo. Esto, no obstante, no quiere decir que sea malo, porque el resultado final está bastante logrado, a pesar de algún inconveniente.

¿Por qué funciona?

Selecta Visión nos trae este 14 de febrero una película del género romántico con tintes fantásticos. Muchos la comparan con la filmografía de Makoto Shinkai. El amor está en el agua lo tiene todo para que funcione en nuestros cines. Una historia de amor entrañable que sabe muy bien a lo que juega. No pretende que sientas tristeza y ganas de acabar un paquete de pañuelos entero en cada escena.

El drama, que lo hay, es sutil y Yuasa deja que corra de forma natural. No le da épica o alarga la secuencia del fallecimiento de Minato más de la cuenta. La muerte llega y pasamos a otra cosa. Es algo natural. Donde reside verdaderamente la desdicha es en como Hinako tiene que afrontar su pérdida y sus propias dudas. Enfrentarse a ella misma y a quién es en realidad. Todo el simbolismo con el agua juega un papel clave en este aspecto. Un elemento narrativo que nos traslada a la libertad, al miedo y al amor que sienten los personajes, dependiendo del momento del film. Además, la relación que tiene la pareja protagonista con el agua y, en concreto, con el mar, es realmente conmovedora.

A pesar de todo esto, encontramos aspectos no tan reseñables de forma positiva. Existe un elemento narrativo (ya lo veréis en la película, no os lo voy a destripar) que termina siendo repetitivo y pierde su fuerza. Es usado como eje neurálgico en la obra y se acaba por explotar, haciendo que solo nos agite el corazón las primeras veces. Luego la intensidad que busca, se pierde por el camino. Si no conociéramos al director que hay detrás de este trabajo, saldríamos del cine con un buen sabor de boca.

El amor está en el agua es una historia bien contada, una relación amorosa que consigue convencernos y preocuparnos en muy poco tiempo, lecciones de vida importantes para el espectador y una animación fluida. Pero el nivel medio de sus obras es superior al mostrado aquí. No vemos la locura creativa de Yuasa que le convierte en uno de los más grandes del cine japonés.

El amor está en el agua gustará a muchos y con razón, pero siempre queremos descubrir algo nuevo y esta vez no podemos decirlo.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here