No hay época como la juventud ni ciudad como París ni música como el Rock para exprimir la vida al máximo. Por eso Revolver, la tienda de discos de Vernon Subutex, era un lugar de reunión, casi de culto en la década de los 90. Veinte años después, el vinilo y el CD se han vuelto piezas de coleccionismo. Revolver ha cerrado para siempre y un Vernon Subutex arruinado se ve obligado a recurrir a su amigo y exitoso cantante de Rock, Alex Bleach. Sin embargo, todo se complica cuando éste muere la misma noche en que le ofreció asilo.
Con esta nostálgica tragicomedia disponible desde el 15 de Septiembre, Filmin apuesta de nuevo por una serie francesa resultado de la adaptación de la exitosa novela de Virginie Despentes. Y decimos tragicomedia porque aunque las situaciones en las que se ve envuelto el carismático exvendedor de discos pueden ser graciosas, también tienen su cariz dramático. Porque, aunque evolucionar es importante, todos sentimos alguna vez melancolía.

Ruin and drugs and Rock&Roll
Cuando se consuma su desahucio, Vernon Subutex se ve en la calle y sin blanca. Sin un lugar donde dormir, decide recurrir a Alex Bleach, una estrella del Rock con quien forjó amistad en su tienda de discos. Tras su concierto, Alex recibe a Vernon con los brazos abiertos y promete cuidar de él, y pronto se embarcan en una noche “como las de antes”, con alcohol, droga y música. Pero la vida ya no es tan sencilla, al menos para un Alex triste, deprimido y con problemas inesperados.
En su dolorosa melancolía Alex decide grabar en vídeo su testamento mientras Vernon cae dormido. Cuando a la mañana siguiente el exvendedor de discos despierta, encuentra las cintas y a su amigo muerto, por presunta sobredosis. Vernon debe entonces tratar de gestionar su dolor, lo cual ya sería difícil en una situación normal; pero la realidad es que además de eso, es un sintecho en posesión de unas comprometedoras cintas, buscadas por la policía y por un productor de discos con implicaciones personales muy directas.
Pasado y carisma
Las dos bazas que juega Vernon Subutex para atraparnos son muy claras. La primera es la añoranza, la melancolía, el deseo de volver a un tiempo en el que éramos más felices. La nostalgia es algo que todos sentimos a veces y que nos hace pensar que cualquier tiempo pasado fue mejor, sobre todo en momentos en los que nos cuestionamos la vida que tenemos. Y sin embargo, al igual que en la vida, la realidad golpea fuerte en la serie y los resultados de anclarse y no crecer en la vida se observan claramente en el protagonista.
Protagonista que, por cierto, es el otro pilar maestro de la serie. Vernon Subutex, interpretado magistralmente por Romain Duris, es un personaje de esos que enganchan. Tiene carisma, personalidad, y las cosas claras en lo que quiere y no (aunque podamos pensar que se equivoca). Posee también ese ingenio pícaro que resulta a la vez admirable por lo inteligente e irritante por lo aprovechado. Carga todo el peso de la serie y la mueve hacia adelante.
Pues de hecho, si hubiese que ponerle un pero a la serie francesa, es el lento avance de la historia principal. Es cierto que las peripecias de Vernon nos entretienen, pero a ratos se echa de menos un poco de “acción”, en el sentido de acontecimientos relevantes más allá de la lucha contra la vida del protagonista. Pero con todo y con eso, Vernon Subutex es una serie muy entretenida, con puntos de humor, melancolía y drama… y con algo no menos importante: Música Rock.
Dirección: Cathy Verney.
Reparto: Romain Duris, Céline Sallette, Juana Acosta, Laurent Lucas, Philippe Rebbot, Florence Thomassin, Emilie Gavois-Khan.
Duración: 1 temporada, 9 capítulos (35 min).
Estreno: 15 de Septiembre en FILMIN.







