Desde su estreno la serie ha suscitado mucha polémica
Estrenada el pasado 2 de octubre, sin duda Emily en París ha sabido cómo llamar la atención de los espectadores, acaparando numerosos artículos y encumbrando a sus protagonistas, especialmente al masculino, el actor francés Lucas Bravo.
Es una pena que todo este alboroto no tenga nada que ver con lo buena o mala que es la serie, sino más bien con todos los clichés que muestra. Y es que tanto la comedia como su protagonista son un claro ejemplo de esa palabra. De este modo tan curioso, Emily en París se ha convertido en lo que denominaremos un “placer culpable” (guilty pleasure); todos la critican, pero todo el mundo la ha visto y está esperando con ansia su segunda temporada.
Pero, ¿a qué viene todo este revuelo?

Una americana en París
Emily en París nos cuenta la historia de Emily Cooper, una joven ejecutiva de marketing de una importante compañía americana que es enviada a la agencia francesa Savoir, recién adquirida por la multinacional en la que trabaja la protagonista, para “mejorar su marketing”.
La serie consta de diez capítulos de apenas media hora de duración cada uno, que nos cuentan cómo es la vida de esta americana en París. ¿El problema? Es tan típica como poco creíble.
¿A qué nos referimos cuando hablamos de poco creíble?
El personaje de Lily Collins (la hija del cantante Phil Collins a la que recordaréis de películas como Mirror, Mirror, Extremadamente cruel, malvado y perverso o Cazadores de Sombras), Emily tiene aproximadamente 22 años y es una joven muy singular, parece que lo tiene todo y cuando decimos todo es TODO.
Pero parece imposible ¿no? que lo tenga todo. Es una ejecutiva en una importante multinacional norteamericana, tiene una carrera, un máster, experiencia profesional, una relación seria y la promesa de convertirse en jefa de departamento a su vuelta de Francia ¿quién no querría ser Emily?.
Además cuando Emily llega a París se abre una nueva cuenta en Instagram, @emilyinparis, que con apenas cuatro fotos la convierte en una influencer. ¿Así porque sí? ¿Sin mencionar a nadie ni subir más que cuatro selfies?.
Los estereotipos
Sin duda la serie se queda a gusto en cuanto a clichés respecto a los franceses. Por ejemplo, la estirada jefa de Emily es la amante de uno de sus principales clientes, algo que su esposa sabe y permite, porque en Francia “todo el mundo lo hace”.
La serie retrata a los franceses como personas groseras e infieles por naturaleza, Normandía como un pueblo perdido que es recordado por el desembarco…y un larguísimo etcétera que incluye por supuesto la norma no escrita de que en Francia todo el mundo desayuna croissants con chocolate.
Una protagonista tan querida como odiada
Emily, la protagonista de la serie es dulce y delicada, pero al mismo tiempo pedante e insoportable, haciendo que quererla y odiarla al mismo tiempo sea algo más que posible.
Aunque sus compañeros se pasan el día diciéndole lo que no debe hacer, lo cierto es que ella nunca escucha a nadie, haciendo siempre lo que quiere. Lo más curioso de todo es que casi siempre le termina por salir bien.
Un productor de éxito
Darren Star, productor de otros éxitos como Sexo en Nueva York, Melrose Place y actualmente Younger, es el creador de la serie, que mezcla el humor, el amor, el marketing y por supuesto, la moda. Porque seamos sinceros menuda ropa lleva Lily Collins en la serie, ya nos gustaría tener ese vestidor.
Sin duda Emily en París es para Darren Star lo que no pudo mostrar de Carrie Bradshaw en Sexo en Nueva York, en ese caso ella era una escritora de renombre, amante de los zapatos y a la última moda, se mudó a París pensando en encontrar una nueva vida junto a Aleksandr Petrovsky pero no le fue nada bien, escapo desilusionada de la Ciudad del Amor, pero con su querido Mr. Big. En este caso tenemos una joven ejecutiva importante a la que todo le sale bien, con un estilo único para vestir, una gran influencer que tiene que demostrar que sus ideas deben tomarse en cuenta y con una vida amorosa un tanto complicada, ya que se ha enamorado de alguien que no debe… Veremos qué nos depara su segunda temporada, pero no se puede negar la gran similitud de ambas protagonistas.
Dirección: Darren Star (Creador), Andrew Fleming.
Reparto: Lily Collins, Samuel Arnold, Lucas Bravo, Philippine Leroy-Beaulieu, Ashley Park, Camille Razat, Kate Walsh, William Abadie, Jean-Christophe Bouvet, etc.
Género: Romance. Comedia.
Duración: 10 episodios de 30 minutos cada uno.
Plataforma: Netflix.






