‘VOY A PASÁRMELO BIEN’, una comedia que baila al ritmo de la música de Hombres G, el mítico grupo madrileño autor de la banda sonora de la memoria musical de varias generaciones de este país, que llegará a los cines de toda España este próximo verano.
Es la nueva película de David Serrano, director y/o guionista de grandes éxitos cinematográficos como Días de fútbol, El otro lado de la cama o Los dos lados de la cama y figura relevante en el teatro musical español como autor del libreto del musical Hoy no me puedo levantar y como director y encargado de la adaptación de la obra Billy Elliot, entre muchas otras.
La película está protagonizada por Raúl Arévalo (Antidisturbios, Dolor y gloria, La isla mínima) e Izan Fernández (Libertad, el musical El Rey León) en el papel de David adulto y niño respectivamente; la actriz mexicana Karla Souza (Nosotros los nobles, Todos queremos a alguien y la exitosa serie Cómo defender a un asesino) como Layla adulta y Renata Hermida Richards, como Layla niña; Dani Rovira (Mediterráneo, Los Japón, Ahora o nunca, Ocho apellidos vascos) y Rodrigo Díaz interpretan a Paco; Raúl Jiménez (El Cover, Tarde para la ira) y Rodrigo Gibaja a Luis y Jorge Usón (Camera Café. La película, Los futbolísimos) y Michel Herráiz en el papel de Fernando “El cabra”.

Sinopsis de la película
David y Layla acaban de empezar octavo de E.G.B. y les gusta mucho Hombres G. También se gustan mucho entre ellos, pero como a David le aconsejan tan mal sus amigos, todas las cosas que hace para conquistarla terminan siempre siendo un fracaso. A pesar de todo, los dos se hacen inseparables y se meten en líos cada vez más grandes, e incluso a veces, cuando están juntos, el impulso de cantar y de bailar las canciones de su grupo favorito es tan fuerte que se ponen a hacerlo en mitad de la calle. Y eso es porque se lo están pasando bien. Muy bien.
Valladolid. Poco más de treinta años después.
David y Layla no se han vuelto a ver desde finales de los ochenta, pero nunca se han olvidado el uno del otro. A Layla las cosas, al menos en lo profesional, no le han podido ir mejor: es directora de cine y ha ganado un Oscar. La vida de David, en cambio, ha sido más normal y ni es famoso ni ha ganado ningún premio. Layla vuelve a la ciudad para recibir un homenaje y los dos pasarán juntos una semana. Durante esos días ya no cantarán y bailarán por la calle, pero se darán cuenta de que los niños que fueron no han desaparecido del todo.
En 1989 y en 2022, los protagonistas de esta historia lucharán con todas sus fuerzas por no dejar ir a su primer amor. Y por pasárselo bien.






