Los Premios Óscar están a la vuelta de la esquina y uno de los galardones más importantes es el de Mejor Director. Históricamente, ese título siempre ha estado ocupado por un hombre pero una nueva generación de directoras llega pisando muy fuerte. En España este año han sido la veterana Isabel Coixet y la novel Carla Simón. La academia americana aún esta un poco por detrás pero el nombre de Greta Gerwig resuena con fuerza. Y quien mejor para enfrentarse de igual a igual que Christopher Nolan, todo un titan en lo que a dirección se refiere

[column size=one_half position=first ][authorbox authorid=»59″ title=»El Óscar es de Christopher Nolan»]Con siete nominaciones a los Óscar, Dunkerque se ha convertido en una de las mejores propuestas que el cine nos ha ofrecido este año. Y si en algo destaca la película es, sobre todo, en su dirección, banda sonora y fotografía. Christopher Nolan ha hecho un excelente trabajo con Dunkerque, a pesar de que la película tenga un guion bastante pobre, sobre todo teniendo en cuenta los anteriores trabajos del director. Hablo de películas como Memento (2000) u Origen (2010), que son auténticos rompecabezas y que requieren de una gran atención por parte del espectador a la hora de seguir el desarrollo de la película. Y aunque éste no sea el caso de Dunkerque, sí me gustaría destacar la forma en la que Christopher Nolan ha jugado con el montaje de la película como uno de los grandes aciertos de la misma. El director altera los marcos temporales de la historia y entremezcla simultáneamente las tres tramas que se desarrollan en la película. Es en ese juego con los tiempos donde nace toda la intensidad y adrenalina que Dunkerque genera en el espectador. El resultado es el mayor realismo posible. Teniendo en cuenta todo esto y la escasez de diálogos en la película, Nolan ha logrado reflejar con muy buen resultado la angustia y la desesperación de los soldados que durante la Segunda Guerra Mundial esperaban ser rescatados en las playas de Dunkerque. Además, ha convertido una historia aparentemente simple (no recrea la complejidad de la guerra en su conjunto, sino que se centra en un acontecimiento aislado) en una obra de impacto.

Dunkerque y su impacto sensorial

Dunkerque es, sobre todo, una película con un gran impacto visual y sonoro. Christopher Nolan ha cuidado muy bien la estética de la película y nos ha regalado una gran cantidad de imágenes con una gran carga visual. Cada plano está perfectamente medido y el trabajo minucioso que Nolan ha realizado en la película se nota. Posiblemente Dunkerque se convierta de aquí a unos años en todo un clásico del cine bélico. Y aunque probablemente no sea la mejor película del año, sí que podríamos estar ante la mejor dirección. Sea como sea tendremos que esperar hasta la 90ª ceremonia de los Óscar para salir de dudas.[/column]

[column size=one_half position=last ][authorbox authorid=»69″ title=»Cuatro directores, y Greta Gerwig»]Guillermo del Toro, Christopher Nolan, Paul Thomas Anderson o Joordan Pele son grandes directores, sin duda, que han presentado proyectos muy interesantes este año. Sin embargo, entre estos grandes nombres se ha colado el de una directora hasta ahora poco conocida, una mujer de Sacramento que ha demostrado que puede estar a la altura o por encima de cualquiera: Greta Gerwig.

Greta Gerwig es la directora de Lady Bird, película con cinco nominaciones a los premios de la Academia y que está protagonizada por la actriz Saoirse Ronan. ¿Por qué debería ganar el Óscar Greta Gerwig? Bueno, comencemos por lo obvio, algo que cualquiera que haya visto su película sabe ya: por la calidad de lo sencillo. Explicándome mejor, Greta Gerwig ha presentado al mundo una película tan simple como cualquiera a simple vista, una historia de una adolescente de instituto que lucha por lograr sus sueños. Sin embargo, la directora, además de que se ha involucrado tanto en el proyecto hasta el punto de prácticamente mostrarnos su propia vida a través del personaje, ha conseguido hacer ver la realidad al espectador, más allá del cine comercial que nos muestra historias de amor idealizado o de superproducciones de carácter histórico que se centran más en lo técnico que en otra cosa. Lady Bird es un proyecto sencillo pero perfecto, una historia tan real y fluida que hace que te des cuenta de que no es necesario muchas veces buscar lo increíble para llegar más lejos, sino que basta con sincerarte con el espectador.

Una idea tan diferente que ha conseguido estar donde está dice mucho. La historia de una mujer rebelde que lucha por imponerse y llegar más lejos podría ser tanto la trama de Lady Bird como la carrera de Greta Gerwig, que se encuentra al lado de otros cuatro grandes directores esperando a ser nombrada. La directora ha arriesgado y para mí, ya ha ganado.[/column]

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