Lo nuevo de Calle 13, Wentworth

Estamos viviendo un auténtico boom de series carcelarias. HBO vuelve a traer 20 años después la archifamosca OZ mientras que Netflix prepara una nueva temporada de Orange is the new black. Antes que en nuestro país también produjimos con mucho éxito Vis a Vis, en 2013 la cadena australiana SoHo produjo Wentworth. Presentada casi a la vez que la americana OITNB, esta serie nos cuenta las desventuras de los inquilinos de la cárcel de mujeres Wentworth, desde los dramas personales de las reclusas a los juegos de poder en los estratos sociales.

A pesar de no ser una cárcel máxima seguridad, la muerte es otro habitante más de Wentworth. 5 temporadas (y una posible sexta este año) y muchas caras que vinieron y se fueron nos separan del comienzo, de la historia de Bea. Las llegadas a la prisión siempre son duras, llenas de miedo y todo hay que aprenderlo a las malas. A pesar de estar en prisión preventiva, Bea se ve inmersa rápidamente en un juego de poder de las dos reclusas principales y el control de la droga en Wentworth, lo que termina escalando en un motín de granes proporciones. La historia de Bea sólo será una de las muchas que veamos dentro, como la de Frankie, la de Liz, la de Boomer…

wentworth frankie y las chicas
Fotograma “Wentworth”

Wentworth, blue is not the new black

Una serie que rápidamente adquiere un tono coral y ofrece una visión mucho más cruda del drama de la vida en prisión. Tanto por la época de su estreno como la temática, las comparaciones con OITNB son evidentes, pero la serie australiana se desmarca rápidamente. Estamos ante una serie más cruda, sin el humor ácido de la americana, y mucho más pegada a la realidad. Una serie que desde el primer capítulo sabe mantener la tensión constante y con unas actuaciones de 10 por parte de todo el reparto australiano.

Calle 13 preparó un evento para la prensa donde pudimos vivir en nuestras pieles la experiencia de estar en un patio de la cárcel, uniformados como las presas de la serie y comiendo en bandejas de metal. Reclusas rebeldes y guardias autoritarios estaban entre nosotros antes y después de la proyección pero también pusimos los pies en la tierra para conocer en persona y hablar con los encargados de la Asociación Arcoiris, un grupo encargado de dar asistencia a mujeres en la cárcel, en especial a mujeres con antecedentes de drogodependencia. La televisión es una ventana al mundo, pero estas personas nos ofrecieron su experiencias sin intermediarios.

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