Hablamos con Adrián Orr, director de Niñato

El director madrileño Adrián Orr da el salto al largometraje con su nueva película Niñato, que nos cuenta la historia de David, un padre joven y soltero que se encarga del cuidado de sus tres hijos a la vez que lo compagina con su pasión y a la vez su trabajo, el Hip-hop. Mejor película en el Festival de Buenos aires y ganadora de la sección Nuevas Olas en el Festival de Sevilla, Niñato se convierte en un documental imprescindible para este 2018 que va directo al corazón del espectador.

A continuación os dejamos con una pequeña entrevista que realizamos al director, productor, guionista y director de fotografía de Niñato, Adrián Orr:

M:. ¿Cómo surgió la idea de Niñato?

A.O: Empecé filmando a David, alias Niñato en 2011, Hicimos un cortometraje llamado
“Buenos días Resistencia”. Después de estrenarlo en 2013 sentí que había
posibilidad de hacer otra película. Profundizar más en Niñato, en sus retos y
contradicciones como jóven que aprende a ser padre. David se convirtió en
padre muy joven y , a pesar de adquirir grandes responsabilidades como adulto,
no abandonó la idea de lo que él quería ser desde adolescente. Siempre me ha
fascinado como año tras año ha mantenido intacta su pasión por la música, por el
Hip-hop. Creo que esa es la misma pasión que tiene cuando está con los niños.
Esa dicotomía entre mantener una vida como padre-adulto, responsable de 3
niños y ser músico independiente que no abandona su sueño aunque sabe que no
se va a materializar de la manera que había imaginado, me parecía un punto de
inicio muy bueno para la película.

niñato Adrián Orr

M: ¿David, el protagonista, está basado en alguien de tu entorno ya puede ser
un amigo, un conocido, o incluso un familiar?

A.O: David -Niñato- es amigo desde la época del instituto. En todos mis cortos he
filmado gente cercana, amigos del barrio o de entornos similares a los que he
crecido. Siempre he tratado de representar en la pantalla una realidad que
conocía antes de filmar. Querer grabar a David y a su familia ha sido una
evolución natural. Ha sido fundamental mi relación previa con ellos, tanto para
que aceptaran hacer la película como para que me dejarán filmar de la manera
que lo he hecho. Hemos compartido mucho tiempo juntos. Compartir ese tiempo
con o sin cámara, me ha ayudado a conseguir representar en la película esa
intimidad única.

M: ¿Qué aportan en la vida de David y en su rap sus hijos?

A.O: Creo que la música y los niños son dos pilares fundamentales en su vida y que se
retroalimentan. Ambos basados en el amor incondicional. Los niños son el centro
de su rutina en la película, con quién David pasa la mayor parte de sus horas, a
los que enseña a ser autónomos y pensar por si mismos. Pero no renunciar a su
pasión por la música (aunque ésta no le proporcione bienestar económico) creo
que le aporta una energía y actitud para estar con ellos muy diferente a si tuviese
un trabajo precario. Y creo que son ahora los niños los que también alimentan
esa actitud de resistencia, de seguir intentándolo y ayudar a David a no
renunciar a lo que siempre ha querido ser. A tener nuevas metas y obligaciones
cada mañana.

M: ¿Por qué en la película hay un uso continuado del plano secuencia? ¿Fue
con el fin de que las escenas diesen la sensación de ser más realistas y
cotidianas?

A.O: Una de las razones principales fue esa, también por la idea que teníamos de
trabajar el paso del tiempo en el conjunto de la película. Mostrar ese contraste
entre un aparente presente continuo en las escenas y el paso del tiempo elíptico
en determinados momentos del film, que reforzaran el peso del paso del tiempo.
Para eso sentí que era importante mantener mi mirada en continuidad y no
montar dentro de las secuencias dirigiendo el sentido al espectador aún más.
Dejar descubrir, con esa duración “realista” el tiempo de los detalles que a mi me
habían interesado. Intentamos sugerir ideas, dejando espacio al espectador para
imaginar aquello que no se enseña, ni se explica directamente.

M: ¿Cómo fue el rodar unas secuencias tan largas con los niños, que de
improvisados eran sus diálogos?

A.O: Quería que el espectador sintiese al ver a Oro, Mia y Luna en la pantalla que son
niños de verdad, con todas sus contradicciones y no niños interpretando ser niños ante
la cámara, haciendo o diciendo algo que un adulto les ha pedido. La forma en que he
rodado la película es completamente diferente a cómo se rueda una película dentro de
la industria. No existía un guión, ellos no son actores interpretando, y yo era el único
técnico que estaba en rodaje. Busqué reducir las necesidades técnicas a lo
imprescindible y sacarles el máximo de partido siempre dando prioridad a las
personas que quería filmar. Si quería tener escenas en las que estuvieran contentos o
enfadados tenía que esperar al día que tuvieran ese estado de ánimo y aprovecharlo
para la película. Nunca les dije qué o cómo decir una frase. El rodaje se planteo como
un juego, en la que representar la intimidad como un relato de ficción pero con una
realidad documental .

M: ¿Por qué Oro, el hijo de David, es un personaje tan importante en la
historia de David, sobretodo en la segunda mitad de la película?

A.O: Oro, fue adquiriendo importancia en la película porque según iba creciendo la
adquiría también dentro de la casa. Hemos rodado más de 5 años, cada verano,
me juntaba con Ana Pfaff para montar. Solo rodaba en las estaciones de Otoño e
inverno, porque quería mantener una continuidad temporal en el personaje de
Niñato a lo largo de los años. Una apariencia de continuidad que se va rompiendo
a través del tiempo de los niños y sus cambios. Así que cada verano revistábamos
el material filmado. Íbamos eligiendo y descartando escenas, pensando qué otros
momentos del día a día de la familia podrían funcionar con las escenas que más
nos habían interesado. Oro fue tomando cada vez más peso en estas escenas y empezamos a pensar la película con esa dicotomía entra David y Oro. Buscando
como reforzar su relación con sus “luchas diarias” y cómo la música podía
canalizar y marcar ese proceso de aprendizaje continuo. Oro es un niño
excepcional, cargado de energía y creatividad. Creo que tiene mucho de Niñato y
que David de alguna manera también tiene mucho de Oro.

M: ¿Por qué no se ahonda tanto en el filme la vida profesional de David y se
centra mucho más en su vida personal?

A.O: El trabajo de David es cuidar y educar a los niños. También lo es hacer música.
Por desgracia para él, ninguno de los dos trabajos son remunerados. David no
tiene otro trabajo. Y la mayor parte del tiempo la pasa haciendo estas labores.
David se convirtió en padre muy joven. Esa decisión y la de no renunciar a su
sueño por la música ha tenido unas consecuencias en su vida personal, que se
pueden ver y/o intuir. La película muestra su realidad y cómo las necesidades
han transformado a su familia y modificado roles dentro de ella.

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