David Victori nos presenta su primer largometraje, El pacto, siendo director y co-guionista de la película y contando con una de las grandes actrices del cine español, Belén Rueda. Una película que tiene como premisa una pregunta contundente, ¿qué serías capaz de hacer para salvar a un ser querido?

El pacto nos cuenta la historia de Mónica, una abogada de oficio que tras su hija entrar en coma, decide hacer un pacto con un ente satánico. Todo para poder salvar a su propia hija, Mónica deberá pagar un alto precio que llevará a unas terribles consecuencias.

Tras ser Verónica, de Paco Plaza, la última película de terror española que había visto, venía con muy buenas expectativas y con algo de preocupación por ver si El pacto estaría a la altura, haciendo que el terror en nuestro país se consolidase como uno de los géneros que mejor dominamos en la cinematografía española. Y tras verla mi pensamiento es que para nada es un paso para atrás, pero tampoco lo es para delante. Siendo la primera película dirigida por David Victori y el reto que supone realizar un filme de terror, me quedo con que ayuda al género a crecer aunque tampoco será recordada, al contrario de la antes mencionada Verónica.

El pacto
Cartel promocial «El pacto»

El pacto, mucha producción y pocos sustos

Cuando escribo sobre una película, siempre me gusta hablar primero sobre lo malo para expulsar la parte hater que hay en mí lo antes posible, pero con El pacto va a ser distinto. Y es que es algo que pocas veces me impacta tanto a la hora de ver cine español. Estoy hablando del trabajo de producción, una producción que se acerca a una cinta de terror americana y que hace alegrarme al ver un trabajo español tan cuidado técnicamente. Desde las localizaciones elegidas, el reparto, la fotografía y los planos, e incluso el cambio de look que dan a Belén Rueda en el filme. Todo hace que parezca como si el cine de terror americano y el español si hubiesen fusionado en una producción. Y esto sin duda es para quitarse el sombrero.

Otro punto a favor en El Pacto es su reparto. Belén Rueda consigue realizar un papel excelente, y la acompañan actores como Antonio Durán o Mireia Oriol que no se quedan atrás en su nivel de interpretación. Para que el espectador se sumerja en una película de terror, debe haber un buen reparto para que el propio espectador se sienta identificado con ellos. Esto El Pacto lo consigue. Lo que también logra la cinta es crear una situación de incomodidad constante, esencial en el género de terror. En todo momento sabes que algo malo está pasando en un segundo plano y que sabes que tarde o temprano va a aparecer.

El pacto
Mónica (Belén Rueda) en la película El pacto

Como no, también existen cosas que El Pacto no logra. En la película de David Victori prácticamente no hay sustos, y los que hay son bastante evidentes lo que no deja un momento de sorpresa al espectador. Con esto no quiero decir que esté mal, ya que hace poco vimos en el filme estadounidense Hereditary como plasmaba con maestría un terror psicológico que proviene del propio entorno y los personajes en vez de dejarlo en manos de apariciones tras un giro rápido de cámara acompañadas de un sonido estruendoso de piano o de violín. Pero simplemente señalar que, si tú como espectador esperas que una cinta de terror haya sustos a mansalva, esta no es tu película.

El Pacto o cómo maltratar al antagonista de tu película

Ahora vamos con el plato fuerte de la película, su guion. Un guion que me causa una gran lucha interna, ya que tiene sus cosas muy buenas, y sus cosas muy malas. El Pacto trata un tema muy interesante y que sobretodo lo hemos visto en el cine americano. El guion del filme nos habla de la posibilidad de realizar un trato con el demonio en la actualidad, ya que en el pasado las creencias y el chamanismo estaban impuestos en la sociedad y era mucho más creíble, pero ahora el pensamiento ha cambiado y una gran mayoría de la población ha dejado de creer en este tipo de pactos. Me parece un gran tema a tratar y se nota que David Victori tenía un objetivo claro más allá de intentar hacer pasar un mal rato al espectador.

Mi problema con el guion, dejando de lado algunas lagunas y cabos sueltos que no son muy notorios, se dirige expresamente hacia un personaje que sale muy mal parado y que le quita totalmente la gracia al tema que intentaba tratar El Pacto. Estoy hablando del antagonista de la película, El Demonio. Un demonio que se encuentra escondido en un almacén de un polígono y que parece un gangster de poca monta en vez del mismísimo Satanás.

El pacto
David Victori y Belén Rueda durante el rodaje de El Pacto

Lo triste es que solo tiene una intervención en la película, y sí, puedo llegar a entender que la visión del guionista era que se le mostrase lo menos posible para explicarnos que aunque no le veamos, el demonio siempre está ahí haciendo de las suyas. Pero si vas a hacer eso, al menos muéstranoslo como un ser que haga que esa sola intervención haga que estemos aterrorizados con él durante toda la película. Junto a él, tenemos a un secuaz que aparece fugazmente en momentos de la película y da la sensación de que sus apariciones son para recordarnos que el demonio no se ha ido, no tiene más función que esa.

Y para rematar mi problema con el “villano” de la película, resulta que el demonio no es que no sea el único antagonista, sino que es el que tiene menos peso. Y es que resulta que en la segunda mitad de la película, aparece accidentalmente una persona inocente que por culpa del personaje de Belén Rueda y compañía le ponemos en el papel de malo cuando el pobre no tenía nada que ver con el percal que tenía montado Satanás con sus pactos.

Director: David Victori.

Reparto: Belén Rueda, Mireia Oriol, Darío Grandinetti, Antonio Durán, Josean Bengoetxea, Carlus Fàbrega, Vanessa Buchaca.

Fecha de estreno en España: 17 de agosto de 2018

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