El mejor cine nacional

Si Sitges es uno de los referentes mundiales de festivales de fantasía terror y ciencia ficción es porque España históricamente es terreno abonado para el género. Desde los años 60 el fantaterror y géneros similares campaban a sus anchas en salas minoritarias pero llenas a rebosar. Nunca nos ha hecho falta demasiado dinero ni recursos para hacer volar la imaginación hacia los recovecos más extraños y oscuros de la mente humana.

La gran evolución del cine nacional fantástico y sus principales protagonistas es precisamente de lo que Paco Limón y Julio César Sánchez cuentan en Sesión Salvaje, un documental cargado de cariño que sirve como demostración de todo que España ha ofrecido al género. Aunque el documental se centra en la época de los 60-80, a día de hoy los directores y guionistas patrios son un referente y el propio festival de Sitges recoge todos los años una buena cantidad de títulos.

Amigo, los límites de la amistad

Si ahora mismo hay un actor español que haya conseguido poner en el mapa a España dentro del cine de género ese es Javier Botet. Generalmente tras capas y capas de maquillaje y prótesis, Botet nos ha aterrorizado como la niña Madeiros de REC, la terrorífica madre de Mamá o el Hombre Torcido de Expediente Warren 2. Ahora el festival ha querido premiarle con el galardón Máquina del Temps a una carrera tan larga como él. Y para recibir la estatuilla, en el festival se proyectó su última película, Amigo.

David y Javi son dos grandes amigos. Aunque Javi haya sufrido un accidente y haya terminado inválido en la cama, David lo acogerá y cuidará en su propia casa. Le vestirá, dará de comer y limpiará porque es un buen amigo. Pero a medida que el pasado de los dos se vaya desvelando, veremos que hay más sombras que luces en esa impecable relación de amistad.

David Pareja y Javier Botet son grandes amigos en la vida real también. Han hecho muchos trabajos juntos que destilan un fino humor negro en cortos y Youtube. En Amigo los dos explotan su faceta actoral de una manera increíble, especialmente Botet demuestra el dominio de la actuación física que posee. A pesar de las grandes actuaciones, a la película le falta un poco de gancho y en las escenas más chocantes o dramáticas no consigue transmitir la emoción suficiente.

El Hoyo, la gran sorpresa de Sitges 2019

En Sitges, las películas generalmente pueden verse durante 2-3 días. La primera sesión de las 8:15 de la mañana es para los más motivados del festival pero sirve para abrir la conversación en Redes Sociales sobre las películas y ver las primeras opiniones. El Hoyo ha sido una de esas películas que inundó las redes de opiniones positivas tras su primera proyección y que ciertamente no deja indiferente a nadie.

Una habitación de paredes de hormigón con un agujero enorme en el suelo y otro gemelo en el techo. Dos camas y dos ocupantes, cada uno con un objeto personal. Una habitación exactamente igual encima y otra debajo y así hasta donde alcanza la vista por el hoyo. Una vez al día desciende una bandeja con los manjares más deliciosos que pueda desear el hombre… si no se los han comido los de arriba. O los de arriba a éstos. Y cuando termina el mes, no sabes en qué nivel te vas a despertarte .

La premisa de El Hoyo ya es potente pero su desarrollo mucho más. Es de esas películas que se te agarran, que sales del cine discutiendo y sigues haciéndolo al día siguiente. Era muy fácil caer en una película fácil y panfletista pero la ópera prima de Galder Gaztelu-Urrutia es de todo menos eso. Es inteligente, ácida y está muy bien actuada (algo complejo ya que prácticamente siempre hay sólo dos actores en pantalla), planteando un debate sobre lo depredador de la sociedad de consumo actual. Muy difícil tiene que estar la cosa para que El Hoyo no gane el Premio del Público de esta edición.

El legado de los huesos, tras las huellas del basajaun

Si algo consiguió Dolores Redondo con sus novelas es que la gente ubicase el Valle del Baztán rápìdamente y sintiese el poder de su folklore. El guardián invisible no sólo conseguía recrear ese misterio y magia del valle navarro si no que además ofrecía un thriller muy atractivo y bien construido. Dos años después y rodando a la vez la tercera entrega se estrena El legado en los huesos.

El destino o una mano negra vuelve a vincular a la inspectora Amaia Salazar con Elizondo. Una serie de hombres, acusados matar a sus parejas y cortarles un brazo, se suicidan dejando una nota con tan sólo una palabra: TARTTALO. Estos suicidios sin aparente relación obligan a Amaia a volver a su pueblo natal y seguir indagando en el pasado de su familia y en concreto de su madre.

El legado en los huesos nos ofrece otra vez un misterio con tintes sobrenaturales ayudado por la mitología local y una construcción de personajes muy compleja. Marta Etura nos da una actuación impresionante y esta vez se suma a ella un Imanol Arias muy propio en su papel. La película se complica bastante, por la cantidad de secundarios que aparecen, en la parte media pero a pesar de ello tiene una conclusión menos precipitada y mejor construida que en El guardián invisible.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here