En la pasada edición del Festival de Sitges pudimos disfrutar del estreno en España de Color Out Of Space, la última adaptación cinematográfica de la obra de H.P. Lovecraft. Más tarde este mismo año pudimos volver a verla en la fantabulosa Muestra SYFY. Sin lugar a dudas, la obra del Genio de Providence engloba todo lo que ambos eventos representan (horror cósmico, ciencia ficción, Nicolas Cage…) y quién mejor que Richard Stanley el famoso director y guionista de Hardware, programado para matar o La isla del Dr. Moreau para llevar a cabo esta tarea.

Color Out Of Space empieza con la rutinaria vida de Nathan Gardner, su mujer y sus tres hijos. Viven en una alejada cabaña en medio de los bosques de Providence, sin complicaciones cuidando de la finca y de sus alpacas. Una noche como otra cualquiera, un meteorito cae cerca de su jardín y todo comienza a cambiar.
Del meteorito surge algo que no se puede describir. Parece un… olor… o un color para el que no tenemos palabras para describir. Enterrado en lo profundo de la tierra, lo que sea que cayó del cielo comienza a crecer. Infecta el agua, las plantas y las mentes que toca. Todo crece, se deforma y se distorsiona, volviéndose completamente alienígena y extraterrestre.
Color Out Of Space, el horror cósmico en su máxima expresión
Lovecraft no es una inspiración fácil. Trasladar a la pantalla los descensos a la locura y las secuencias oníricas que pueblan sus historias es complicado y Color Out Of Space es uno de los mejores ejemplos de esos momentos cósmicos. Sin embargo, Richard Stanley consigue no sólo adaptarlo con éxito si no también modernizar la historia sin perder un ápice de su autenticidad.
En especial, en Color Out Of Space lo más difícil era recrear el propio color del espacio exterior. Se trata de un elemento alienígena (en la historia original no llega a quedar claro si se trata de un ser u otra cosa) que el ser humano no es capaz de entender o ver con sus cinco sentidos, por lo que es necesario ponerse muy creativos. El propio director nos comentó en la entrevista que intentó pensar en cómo «algo de más de tres dimensiones proyecta alguna clase de sombra tridimensional», por lo que recurrió a lo extremos de nuestros sentidos. Colores infrarrojos y ultravioletas, sonidos con frecuencias inaudibles o colores muy amargos o muy dulces fueron las maneras de representar el color. Más allá del concepto, la película hace uso de un terror y horror tradicional en las películas de los años 80 y 90, como el body horror o el gore, siendo todo un homenaje al género.
El reparto resulta muy efectivo para la cinta pero son inevitablemente eclipsados por un Nicolas Cage tan en su salsa como siempre. Para disfrute de sus fans, hace años que el actor ha dejado atrás cualquier prejuicio abrazando por completo el género. Cage, por supuesto, personaliza en Color Out Of Space la pérdida de cordura clásica de los los Mitos de Cthulhu con sus peculiares, aunque bien queridos, histrionismos.
Hablamos con Richard Stanley, el genio del cine de culto
Para todos los amantes del género, Color Out Of Space ha supuesto el regreso de Richard Stanley por todo lo alto. El director y guionista sudafricano llevaba más de 20 años sin ponerse detrás de las cámaras en un largometraje debido a los problemas que hubo durante el rodaje de La isla del Dr. Moreau y que terminaron con su reemplazo por John Frankenheimer. Nosotros pudimos hablar con él durante el Festival de Sitges y no podía estás más encantado de volver.
El primer problema que se encontró traduciendo a Lovecraft es que se trata de un autor que prácticamente inventó el género y que ha servido de inspiración para innumerables autores de todos los formatos. Nos comentó que resultaba complicado trabajar con un material que es la base de tantos otros sin que te digan que, por ejemplo, te parecer a La Cosa de John Carpenter, cuando esa película precisamente bebe mucho de Lovecraft. En ese sentido su objetivo era intentar mantenerse fiel al material original conservando todo lo que le da su carisma.
Como la mayoría de la historia de la familia Gardner no aparece en el relato original, Stanley usó a sus propios familiares para dotar de verosimilitud a los personajes y dotarlos de credibilidad emocional. Su madre, una sobrina llamada Penny… hasta su hijo se llama Jack como el pequeño de los Gardner. «Pero sin padres mutantes que quieran asesinarle» bromeó entre risas.
«Grabamos más rápido de lo esperado gracias a la dedicación de Nicolas Cage»
La presencia de Nicolas Cage en Color Out Of Space fue todo un acierto y una sorpresa para el director. Nos comentó que el actor era un increíble fan de Lovecraft y que llegó al set cargado de energía y de sugerencias. Era él mismo quien sugería nuevas tomas añadiendo alguna cosa, pero encajaron tan bien que a la 2º o 3º toma ya eran suficiente. Por primera vez y gracias al actor, Stanley consiguió terminar antes de lo previsto por lo que hasta el mismo se sorprendió.
Sin duda alguna, su salida de La isla del Dr. Moreau significó un duro golpe para Stanley que casi le hace abandonar por completo el cine. Pero Stanley no tiró la toalla y escribió el guion para Color Out Of Space, esperando que alguien se la comprase y la dirigiese. La productora de Panos Cosmatos apareció y con ella Nicolas Cage y ni siquiera se creía que le estaban pidiendo no solo hacer la película si no también dirigirla.






