No es la primera vez que digo que adaptar a H.P. Lovecraft no es fácil. Territorio Lovecraft es la nueva serie que nos trae HBO y que se mete de lleno en los Mitos de Cthulhu basándose en la novela homónima de Matt Ruff. Una historia inspirada, tanto en su aspecto social como en la parte más pulp y aventurera de las historias del Genio de Providence.
Durante los años 50, cláramente existían dos Américas en EEUU. La gente negra tenía que vivir prácticamente en guetos, con locales, servicios y edificios segregados por color. En esa clase de resignación furiosa, Atticus Turner regresa a su hogar con un misterioso mensaje de su padre. Ha desaparecido y al parecer la última pisa se encuentra en lo profundo de Nueva Inglaterra, en ese territorio donde H.P. Lovecraft ubicaba sus novelas. Junto a su tío, a una amiga y su viejo coche, se embarcan en un peligroso road trip por la América blanca más intolerante. Sin embargo, rápidamente descubrirán que no sólo deben temer a la incultura y el racismo, si no que hay una auténtica conspiración con monstruos, sectas y hechizos primigenios a su alrededor.

Territorio Lovecraft y terrores ignotos y terrores mundanos
En la reciente San Diego Comic Con, sus creadores describen Territorio Lovecraft como «Green Book meets Cthulhu» y no encuentro una definición mejor. La serie muestra dos aspectos bien diferenciados pero que se entrelazan de maravilla. En primer lugar, tenemos toda la crítica social que se construye mostrando cómo era la vida para la gente de color durante esos años. En ese aspecto, la serie funciona muy bien, incluso de una manera más natural que otras historias de esa época como la reciente T2 de Umbrella Academy. Muestra el drama y la tensión constante a la que se ven sometidos por el simple hecho de tener un color de piel diferente, incluso con para personajes como por ejemplo, el tío George, que tienen una educación muy superior.
Yo me temía que la serie iba a ser un road trip por la américa profunda, con mucha presencia de tramas sobre racismo y drama familiar, culminando la temporada con alguna tímida referencia a los Mitos. No podría haberme equivocado más. Territorio Lovecraft abraza la estética más pulp y creativa de las historias de Lovecraft desde el primer minuto. Es más, en cada capítulo parecen empeñados a mostrar alguna cosa sobrenatural nueva y lo hacen con calidad y respeto por el material original. En la serie cabe de todo: monstruos asesinos, sectas, hechizos primigenios, libros que vuelven loco al que los lee, brujas inmortales…
Una producción de lujo para una serie digna de HBO
Territorio Lovecraft es una serie que ya funciona viendo los nombres que aparecen en el cartel. No cabe duda que actualmente no hay nadie mejor que Jordan Peele como showrunner y J.J. Abrams en la producción para traer a la vida una historia sobre el racismo y criaturas fantásticas. La serie navega a la perfección entre géneros, alternado capítulos dramáticos con otros donde prima la aventura, el misterio o incluso las historias de terror más clásicas. El reparto también engrana a la perfección, especialmente el dúo protagonista formado por Jonathan Majors y Jurnee Smollett-Bell.
Si os gustan las historias sobre misterio, aventuras y terror sobrenatural, Territorio Lovecraft es vuestra serie. Si por otro lado queréis ver una historia sobre el drama de la intolerancia en la América profunda de los años 50, también es vuestra serie. Se trata de una producción fresca y divertida, que junta la crítica social y la aventura con maestría y respeto.






