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    #18FestivalSevilla | Día 7: Música electrónica, Inmigración y luchas

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    El Festival de Sevilla termina dentro de poco. En las caras de los y las cinéfilos ya se va dibujando la tristeza, la melancolía y la desesperación por que tiene que pasar otro año para volver al SEFF.

    Pero antes de que nos despidamos tenemos que hablaros de la crónica del día 7 donde hemos podido tener el gusto de poder ver películas enérgicas y no tanto.

    Saving One Who Was Dead de Václav Kadrnka

    Saving One Who Was Dead

    Kadrnka es un director checoslovaco que para el público del festival ya es sonado, ya que años atrás, allá por el año 2017, nos trajo su segundo largometraje Little Crusader con el que consiguió alzarse con el globo de Cristal.

    En este nuevo trabajo Kadrnka nos cuenta la historia de una mujer y su hijo desesperados al estar su marido y padre, respectivamente, ingresado en coma. Entre los dos intentarán todo lo posible para que el hombre despierte de su letargo.

    La película empieza a llamar la atención desde el primer momento en el que se ve su formato, un formato casi adaptado para dispositivos móviles, donde todo es muy vertical. Podríamos decir que roza el cinerama. Este formato cobrará protagonismo al ir extendiéndose a medida que la película avanza.

    Pero sus buenas intenciones se quedan solo en eso, siendo una película fría, distante y sobre todo pausada, entrando en un bucle del que no sale en todo su metraje.

    Fabian, going to the dogs de Dominik Graf

    Fabian, going to the dogs

    De Dominik Graf podríamos decir que es uno de los directores alemanes más consagrados y premiados en su país. Ha ganado premios como el Premio del Cine Alemán, el Premio Bávaro de Cine y Televisión, el Premio de la Televisión Alemana y numerosos premios Grimme.

    La película que nos presenta fue seleccionada para la Sección Oficial de la Berlinale. En el film Graf adapta la novela homónima de Erich Kästner, novela con tintes autobiográficos del autor.

    En ella se nos cuenta la historia de Jakob Fabian un joven alemán de la Berlín del año 1931. El joven escritor tiene un trabajo que no le llena y no ha encontrado el amor, cuando lo encuentra se enamora perdidamente de una joven actriz que hará todo lo posible por asentarse en la industria.

    El film retrata como nunca habíamos visto la Berlín de plena pos primera guerra mundial y con el alzamiento de los nazis de fondo. Es una película que representa bien lo que fue el movimiento vanguardista de la época, sus burdeles, sus ambientes queers y su burguesía.

    Y esta es la parte más interesante de la película, la recreación de una Alemania viva, brillante, pero falla en la construcción de unos personajes atropellados y de una narrativa muy extensa que finalmente se precipita al vacío muy rápido.

    Europa de Haider Rashid

    Europa

    Este tipo de películas son las que hacen grande a un festival. Como he mencionado en anteriores crónicas lo bonito de un festival es descubrir y en Sevilla hemos descubierto a un gran cineasta. Haider Rashid no es precisamente un cineasta novel, ha ganado premios en festivales como el de Venecia y en el de Dubai, y Europa fue estrenada en la Quincena de Realizadores de Cannes.

    Europa nos cuenta la historia de Kamal, un adolescente Iraquí que decide cruzar la frontera de Turquía con Bulgaria para intentar buscar un futuro mejor. En su camino se encontrará con todos los peligros que las personas reales tienen que vivir para poder buscar tener una vida mejor.

    Y es que Europa es una película que manda un mensaje que nunca se tiene que olvidar. Muchas veces desde nuestra comodidad somos invisibles a los problemas e injurias que las personas viven solo por intentar vivir una nueva vida. Y Rashid, comprendiendo esta necesidad que tenemos de conocer crea esta película que nos sitúa en primer plano con el sufrimiento.

    Desde ya estar a cargo de una mafia que juega con tu dinero para cruzar la frontera a estar perseguido por grupos radicales que persiguen a las personas inmigrantes con el apoyo del gobierno.

    Y mencionando lo del primer plano la dirección de Rashid es impecable, situando la cámara en primer plano al protagonista haciéndonos casi protagonistas de la dificultad que está viviendo Kamal. Muy recomendable.

    Atlantide de Yuri Ancarani

    Atlantide

    Yuri Ancarani es un director con una visión diferente, a parte de ser director cinematográfico es videoartista, como bien podemos observar en Atlantide. Ancarani ya estuvo presente en la edición del año 2016 del festival con ‘Challenge’ con la que ganó en su momento el Premio Especial del Jurado en Locarno. Por contar algo más de su trayectoria ese mismo año fue seleccionado por la revista New York Times con su lista ‘Nueve directores a los que seguir’.

    Como si de canis se tratara sustituyen los coches y el ‘reggaeton’ por músical electrónica y lanchas motoras.

    El film es un derroche de virtudes desde dirigir por encima del agua y dotarnos de persecuciones y carreras a crear un ambiente dramático con el protagonista de la historia. La sobriedad oscura que plantea Ancarani de Venecia choca con el colorido que estos jóvenes llevan en sus lanchas llena de neones.

    Pero lo más destacable de su propuesta no solo es la dirección o la fotografía ni menos su guión es la Banda Sonora que baña al film compuesta por Francesco Fantini y Lorenzo Senni, es una maravilla y con ella consigue rodar una escena que se quedará grabada en la mente de todo espectador que la vea.

    Con estas cuatro películas damos por finalizado el séptimo día de festival, pero no nos echemos las manos a la cabeza aún nos quedan grandes obras que ver cómo: ‘Belfast’ o ‘Costa Brava, Líbano’. Cómo siempre os lo contaremos por aquí.

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