Esta vez, poco tiene que añadir este humilde presentador. Francis Ford Coppola y Martin Scorsese son posiblemente dos de los directores más reconocidos y hábiles del cine universal. Han hecho del cine un medio para contar las más grandes historias, de las maneras más grandes. El cinturón del campeón ya ha sido suyo en varias ocasiones y esta vez tendrán que demostrar cuál es el mejor director.

Enfrentamiento titánico en el séptimo arte

[column size=one_half position=first ][authorbox authorid=»61″ title=»Coppola: Uno de los más condecorados del cines»]

El «Enfrentados» de esta semana,  es uno de los duelos de más nivel al que nos podemos enfrentar. Y es que comparamos a dos pesos pesados del cine: Francis Ford Coppola y Martin Scorsese, dos cineastas que se sitúan en un nivel que solo comparten con otros mitos de la gran pantalla.

Yo me encargaré de defender al, nada más y nada menos, seis veces ganador del Oscar, Francis Ford Coppola, que dentro de su extensa filmografía nos ha dejado grandes obras maestras en las que destacan la mítica saga de El Padrino, el trabajo más reconocido de su carrera, pero también clásicos del cine como el drama bélico Apocalipsis Now (1979), o Drácula (1992) basada en la fantástica y terrorífica novela de Bram Stoker.

Y es que, pese a su comienzo en los años 60 haciendo películas de poco reconocimiento y de muy bajo presupuesto, irrumpió en la década de los 70 recibiendo el Oscar por su trabajo como guionista en Patton (1970), película que ese mismo año fue galardonada con 7 estatuillas, incluida la de mejor director para Franklin J. Schaffner.

Coppola junto a marlon Brando durante el rodaje de El Padrino en 1971
Coppola junto a marlon Brando durante el rodaje de El Padrino en 1971.

Desde luego, lo mejor estaba por llegar, ya que tan solo unos meses después la productora estadounidense Paramount Pictures le encargaría el guion y la dirección de El Padrino (1972).

La película, que arrasó en taquilla, fue galardonada con 3 Oscars, entre ellos el de mejor guion adaptado para Coppola, el de mejor actor para un inolvidable Marlon Brando y, cómo no, el de mejor película. Es la obra culmen de la carrera del cineasta, y supone un símbolo para el cine de su época siendo la película más representativa de toda la década de los 70.

Pero esto solo acababa de empezar, la ambición y el talento de Coppola no conocían límites en aquel entonces y, decidido a convertirse en el más grande, estrenó El Padrino, parte II (1974) y La Conversación (1974). En la plenitud de su éxito, y de su confianza en sí mismo, ese mismo año cosecharía seis premios de la Academia de Hollywood por la secuela de El padrino convirtiéndose en la primera que se alzaba con el Oscar a la mejor película, y en mayo La Palma de Oro por La Conversación.

Para terminar esta exitosa década en su carrera, estrenó en 1979 Apocalipsis Now, un drama bélico que fue galardonado con 2 estatuillas al mejor sonido y a la mejor fotografía y 3 Globos de Oro, incluidos el de mejor director y la mejor banda sonora para el genio norteamericano.Los 80 fueron años difíciles para el cineasta. Marcados por la muerte de su hijo Gian-Carlo, tuvo que superar reveses en su vida personal y profesional, y llegó a verse prácticamente arruinado.Los 90 comienzan con el estreno de la tercera parte de El Padrino, con la que el director pretende reflotar su situación económica. Así, en 1990, pone fin a uno de sus retos personales y, con esta última entrega nominada a 7 candidaturas, se culmina una de las más importantes trilogías de la historia del cine.Drácula (1992) fue el último de sus trabajos más notables, sobre todo por el enfoque con el que Coppola intentó recuperar el aroma del cine primigenio hecho con maquetas, sombras y efectos rudimentarios.La película tuvo un gran éxito en taquilla, fue galardonada con 3 Oscars y supone el último gran film de esta eminencia del cine.

El cineasta norteamericano es uno de los más condecorados del cine superando ampliamente a Martin Scorsese.

¿Por qué quedarse con Coppola y no con Scorsese? Pues, aunque cualquier amante del cine tendría el corazón verdaderamente dividido, debes quedarte con Coppola por dos razones. La primera es innegable, y es que Scorsese nunca ha sido, al menos claramente, el mayor exponente del cine mundial durante una década, cosa que sí podemos afirmar de F.F. Coppola durante sus exitosos 70. Y, por último, sencillamente sus películas han obtenido mucho más reconocimiento, y han creado escenas inolvidables que ya forman parte de la historia del cine del siglo XX.[/column]

[column size=one_half position=last ][authorbox authorid=»67″ title=»Scorsese, de cura a cineasta»]

Muchas han sido las obras maestras que tanto el bueno de Martin como Francis Ford Coppola han llevado a la gran pantalla. Los dos realizadores, sin nada que envidiarse el uno al otro, han sido referentes en el mundo del cine desde los años 70 hasta la actualidad. Y es que Scorsese y Coppola no provienen de caminos tan distintos. Los dos fueron aprendices del productor Roger Corman.

Fue la productora de Roger Corman la que hizo que se conociesen y entablasen amistad.  La filmografía de Martin Scorsese, desde Malas Calles hasta Silencio, abarca todo tipo de géneros y registros. Pero como todo realizador, Scorsese tiene una gran historia detrás que le ha hecho convertirse en el consagrado cineasta que es en la actualidad.

El 17 de noviembre de 1942 nace Martin Charles Scorsese, Marty para los amigos, en el barrio de Queens, Nueva York, barrio en el que, años más tarde, nacería dada la casualidad su actor fetiche, Robert De Niro. Y parece que la vida de Scorsese estaba orientada desde sus inicios a ser partícipe del mundo del cine.

La infancia de Martin tuvo grandes influencias del mundo del espectáculo, debido a que sus padres intentaron formarse una carrera como actores. Además, el pequeño Scorsese tenía unos fuertes problemas respiratorios que le generaron asma. Esto hizo que no pudiese practicar ningún deporte de manera regular, siendo el cine su única forma de ocio y diversión.

Pero Scorsese no tenía claro desde el principio eso de dedicarse al cine. La fuerte influencia religiosa que obtuvo a partir de la devoción de su familia hacia Dios y el cristianismo, hicieron que su primera idea fuese convertirse en un sacerdote católico. Por suerte para todos, durante los años de posguerra comenzaron a sucederse nuevas corrientes cinematográficas como la nouvelle vague francesa y el neorrealismo italiano, lo que hizo que cambiase su idea de servir a Dios por la de dedicarse al cine.

Todos estamos de acuerdo en que este no es un enfrentamiento cuanto menos limpio o legal, ya que estamos hablando de la mayor guerra entre familias sicilianas del mundo del cine.

El gran respeto que hay que tener por la familia Corleone y, en especial, por Don Vito es algo que se hace notar en la obra El Padrino de Coppola, pero cómo no acordarse del elenco de mafiosos sin escrúpulos que presenta Scorsese en Uno de los nuestros, compuesto por Ray Liotta, Robert De Niro, Joe Pesci y Paul Sovrino, por no nombrar a todos los secuaces que les cubren las espaldas. La expresión de la lealtad, la traición entre familias, cómo marca los tiempos entre serenidad y extrema violencia, representando todo ello el aura de peligrosidad que rodea a la mafia siciliana que dominaba Nueva York.

Martin Scorsese durante una gala.
El maestro Martin Scorsese.

Pero para hablar de Scorsese y su afán por representar todo tipo de relatos relacionados con mafias, tanto suburbanas como sicilianas, hay que empezar por un principio.

Y el principio de Scorsese, con el que se consagró como director reconocido, fue Malas Calles. En Malas Calles comienzan a aflorar sus sellos como director que más tarde observaremos en muchas de sus obras posteriores como Taxi Driver, Toro Salvaje o Casino o en algunas más recientes como Infiltrados o El lobo de Wall Street.

Casualmente, el Oscar por el que Martin Scorsese fue galardonado en el año 2006 le fue entregado de la mano de Francis Ford Coppola junto a Steven Spielberg y a George Lucas, debido a la gran relación de amistad forjada desde sus inicios.

Y es que Scorsese ha conseguido que nos sintamos un integrante más de una familia siciliana, nos ha hecho entrar en el taxi del hombre más demente de Nueva York para limpiar sus calles, que combatamos en los peores cuadriláteros jamás vistos… Martin Scorsese se atreve con todo, tanto con el drama como el thriller o la comedia, siempre dejando escenas y situaciones que se quedarán grabadas en nuestra retina durante mucho tiempo.[/column]

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