La escritora Andrea Izquierdo cierra su trilogía con Primavera en Tokio

Tras presentarnos a todos los personajes en Otoño en Londres y enredar y mucho sus tramas en Invierno en Las Vegas, con Primavera en Tokio la escritora zaragozana da por concluida su trilogía.

El problema, es que no quedaba tanto por contar como para escribir un libro entero, y eso se nota prácticamente desde los primeros capítulos.

Izquierdo sigue manejando con maestría su reparto coral, e incluso añadiendo nuevos personajes a esta ya de por sí concurrida novela, en la que de nuevo mezcla amor, intriga y sí, también mucho salseo.

Tras los malos momentos pasados en Las Vegas, Ava decide huir a Tokio para alejarse de todo. Allí conocerá a Kanna, una tatuadora con mucha personalidad que le hará ver la vida desde otra perspectiva. Lily por su parte echa de menos a Ava y no tiene muy claro lo que hacer con Tom, menos mal que tiene a Connor como apoyo estos últimos meses del curso.

Primavera en Tokio
Portada del libro Primavera en Tokio, el libro que cierra la trilogía

El final de la trilogía

Tom es el más afectado por todo lo ocurrido, y necesita tiempo para superarlo. Pero tampoco podemos olvidarnos de Jordan y Nate, ¿dónde están y por qué no se sabe nada de ellos desde que huyeron en Las Vegas?

Izquierdo sigue manejando con maestría su reparto coral, e incluso añadiendo nuevos personajes a esta ya de por sí concurrida novela, en la que de nuevo mezcla amor, intriga y sí, también mucho salseo.

Un libro que se lee rápidamente

El final de la trilogía pone por fin punto final a muchas historias que estaban a medio contar desde la primera novela, dejando más claro al espectador algunos puntos como la relación de Jordan con Nate o la historia de amor interrumpida de Tom con Lily. Oliver vuelve a aparecer brevemente, pero en realidad seguimos sabiendo igual de poco sobre él, es probablemente junto con Rex y Martha el personaje con menos personalidad de la trilogía, puesto que el espectador no entiende sus intenciones y es imposible por tanto que llegue a empatizar con él en algún momento. Sin duda a los personajes de Tom y Lily es a los que más tiempo se les dedica, y eso es algo que se nota mucho en el libro.

Como ocurre con sus predecesores, Primavera en Tokio es un libro que se lee rápidamente gracias a la forma de escribir de su autora, pero que probablemente también se olvida igual de rápido por la falta de profundidad de las historias y personajes, que se quedan a medias.

Un tercer volumen necesario para cerrar la trilogía pero en el que sobran muchísimas páginas porque simplemente, ya no queda nada más por contar.

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