La casa más encantada de Madrid

Estamos tan acostumbrados a que las historias de fantasmas y presencias malignas ocurran en chalets de suburbios residenciales o mansiones tenebrosas. Siempre en Estados Unidos o Reino Unido. Japón quizás. Sin embargo, películas como REC. o Verónica nos enseñaron que trasladar esas historias a España, a barrios obreros reconocibles por los espectadores, añaden una capa extra de terror a la historia y la hacen algo diferente. Después de su largometraje Matar a Dios, Albert Pintó se atreve con el género en Malasaña 32, la casa más encantada del centro de Madrid.

En los años 70, dejar el pueblo y mudarse a la ciudad no es tarea fácil. Manolo ha encontrado un trabajo en la Pegaso y Candela en Galerías Preciados. Con esos dos trabajos debería ser suficiente para mantener a sus tres hijos y al abuelo. La vieja casa de la calle Manuela Malasaña 32 parece un chollo, en pleno centro y encima con todos los muebles y enseres del anterior inquilino, que murió cuatro años antes.

Si, los jumpscares

El terror es un género cinematográfico estudiado con una erudición sorprendente y se construye en base a una serie de estructuras para generar sensaciones concretas en el espectador. La música, los planos de cámara y los elementos narrativos forman «recetas» donde es bastante complicado innovar. Uno de esos elementos son los famosos jump scares los clásicos sustos de toda la vida: La música se pausa, la cámara se para o se mueve muy lentamente y en un par de fotogramas algo terrorífico aparece en pantalla mientras la música sube súbitamente. Es un elemento sencillo, efectivo y aunque desmerezca un poco la labor de construir una atmósfera terrorífica, tiene una gran cantidad de fans.

Este preámbulo sirve para introducir la película que nos ocupa, Malasaña 32. La cinta está construida en base a estos jumpscares y sustos de volumen, dejándonos sin un momento de respiro desde el principio. Gracias al interesante montaje de sonido, todo es estruendoso y ruidoso, desde una cuerda de la ropa que chirría hasta una blusa que cae al suelo. Los cambios de escena suelen empezar con un susto sonoro. Lamentablemente, ese uso de la tensión provoca que no podamos relajarnos ni un minuto y perdamos un poco el foco sobre una historia que merece la pena por otra parte.

Malasaña 32, la familia y el qué dirán

Malasaña 32 da una vuelta de tuerca a la clásica historia de casa con fantasma incluyendo elementos muy reconocibles para el espectador español. La ambientación de los años 70-80 aportan un toque de color efectivo y bien realizado, reforzando el ambiente opresivo de la casa. Es complicado aportar nada nuevo al género pero la película ofrece algún momento realmente terroríficos, especialmente con los elementos más simples. La escena de la criatura al fondo del pasillo así como esa suerte de Candle Cove a la española, así como todos los juegos de espejos dejan mucho más poso que el resto de sustos juntos. Como en la gran mayoría de estas películas, cuando se desvela el misterio (en este caso muy al final de la cinta y de manera atropellada), pierde enteros en tensión y terror dejando un final un tanto fácil y previsible.

Después de la genial e inclasificable Matar a Dios, tenía muchas esperanzas en Albert Pintó. Quizás esperaba más crítica social o humor negro velado, pero a pesar de los obvios elementos sobrenaturales, Malasaña 32 es una película muy seria y realista. El reparto es uno de los puntos clave de la película, donde todos están sobresalientes. Begoña Vargas llevó el peso de la cinta y está genial en cada plano y es una pena por Sergio Castellanos que es de las caras más visibles del cartel pero más invisible en la película.

Malasaña 32 es una película efectiva, cuidada y bien actuada. Mantiene en tensión todo el rato y seguro se agradece ver que grandes productoras como Warner produzcan buen cine de género en España.

Dirección: Albert Pintó.

Guion: Ramón Campos, Gema R. Neira, Salvador S. Molina, David Orea

Reparto: Begoña Vargas, Iván Marcos, Bea Segura, Sergio Castellanos, José Luis de Madariaga, Iván Renedo, Javier Botet, María Ballesteros, Rosa Álvarez.

Género: Terror.

Duración: 104 minutos.

Fecha de estreno:  17 de enero de 2020.

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