Better Call Saul ha dado por finalizada su tercera temporada y, tres años después de conocer a Jimmy McGill, el spin off de Breaking Bad ha conseguido ganarse por sí mismo el cariño del público. Todavía no hemos visto cómo el bueno de Jimmy se convierte en el Saul que todos conocemos, pero sí hemos sido testigos de la aproximación progresiva de la serie al tono y a las dinámicas de Breaking Bad, su hermana mayor. ¿Es esto lo que esperábamos de Better Call Saul?

Jimmy McGill Better Call Saul

Bob Odenkirk como Jimmy McGill en Better Call Saul.

El final de Walter White

Desde aquel momento en el que vimos a Walter White por última vez, mientras la música nos ponía los vellos de punta al mismo tiempo que nos esbozaba una sonrisa, pensando en la ironía de lo que veíamos y escuchábamos, desde aquel momento, muchos sentimos un profundo vacío en nuestro corazón seriéfilo, siendo conscientes de que habíamos visto algo especial y difícil de repetir. Breaking Bad marcó un hito en la historia de la ficción televisiva, y allá por 2013 finalizaba la odisea del profesor de química que “se volvió malo” a lo largo de cinco geniales temporadas. Dos años después, llegaría a nuestras pantallas Better Call Saul, una nueva producción que nos contaría la historia de Saul, un personaje secundario de Breaking Bad con un gran carisma y mucha importancia para la trama que, sin duda, merecía tener su propia serie de televisión.

Los fans de Breaking Bad recibimos esta noticia con alegría, encantados de poder volver a ese mundo, a esa ambientación y a esos personajes, con la promesa de ver por el camino a los personajes de Bryan Cranston, Aaron Paul y a otros viejos conocidos. La serie se desarrollaría antes, durante y después de los acontecimientos que pudimos ver en Breaking Bad. Aunque en un principio la serie se planteó como una comedia con toques de drama, algo para nada descabellado conociendo al personaje de Saul, finalmente se convirtió en un drama con toques de humor negro, un cóctel bastante más cercano al que ya ofrecía la serie de Walter White. Así, en 2015, Better Call Saul por fin llegó a nuestras vidas.

Better Call Saul Breaking Bad Walter White

Walter White y Saul Goodman en Breaking Bad.

¿Te acuerdas de Saul? Ha vuelto… ¡en forma de Jimmy!

Al empezar la serie, descubrimos el verdadero nombre de Saul, Jimmy McGill, y su complicada relación con su hermano mayor Chuck. Personalmente, me chocó su ritmo pausado, que sin llegar a ser lento, era claramente menos frenético que el de Breaking Bad, serie en la que solo en el episodio piloto ocurrían muchas, muchas cosas. Además, en parte parecía ser una serie de abogados, muy centrada en discusiones legales y procesos judiciales, pero ambientada en el Nuevo México que Vince Gilligan nos presentó en 2008. Aunque obviamente había diferencias, el hecho de que el equipo detrás de Better Call Saul sea el mismo que el de Breaking Bad se nota, pudiendo encontrar evidentes similitudes en la forma de concebir las escenas, en el uso de los distintos tipos de plano y del color, en el montaje y en el tono general de la serie, aquí menos crudo que el de Breaking Bad, pero igualmente dramático.

Mientras Breaking Bad se centraba en contar cómo una persona normal podía llegar a transformarse en un monstruo que destruye todo lo que toca, la historia de Jimmy trata sobre un hombre que intenta ser bueno aunque el mundo se lo ponga difícil y que, con el tiempo, va descubriendo que es más sencillo no luchar contra la maldad del mundo y usarla a su favor. Jimmy tiene dos pilares en su vida: su hermano Chuck, un hombre enfermo, que solo piensa en la ley y que nunca apreció la atención que le daba su hermano pequeño, y Kim, una abogada más responsable que Jimmy que, aunque funciona como su brújula moral, también se permite soltarse la melena de vez en cuando. Así, nuestro protagonista se balancea entre uno y otro polo a lo largo de las tres temporadas que van hasta ahora. Su relación con Chuck cada vez es más desesperada, por lo que el personaje tenderá a liberarse de las cadenas sentimentales que le atan a su hermano, no sin ello sentirse culpable. Y es que este es el verdadero trasfondo de la serie, la historia de un hombre de buen corazón que en cierta manera se ve obligado por las circunstancias a hacer cosas malas, ya sea contra la ley o contra las personas que le rodean. Ya van tres temporadas y hemos podido ver evolucionar a Jimmy, lentamente, dando palos de ciego y reculando en ocasiones, pero poco a poco podemos atisbar a Saul Goodman, el famoso abogado sinvergüenza de Walter White.

Better Call Saul

Jimmy en una de sus muchas discusiones con Chuck.

La sombra de Breaking Bad

En Better Call Saul, hemos podido reencontrarnos con otros personajes que ya conocíamos, como Tuco y Héctor Salamanca, Mike Ehrmantraut, o el carismático Gustavo Fring. Estos personajes, junto a otros nuevos como el interpretado por Michael Mando, representan el lado más cercano a Breaking Bad de Better Call Saul, con subtramas relacionadas con el narcotráfico, centradas en los trapicheos y las traiciones entre las bandas del cártel. En contadas ocasiones, estas tramas se interrelacionan con las desventuras de Jimmy, y cuando estas llegan, bien podrían haberse resuelto sin tener que recurrir a viejos conocidos. Aunque son partes realmente interesantes, estos tramos a veces parecen pertenecer a otra serie, por su falta de conexión (o bien por tener  una conexión por el momento no del todo justificada) con la historia de Jimmy, la cual se supone es el eje central de la serie, así como por tener un tono y unas temáticas bastante distintos. Estas subtramas, por lo tanto, son prescindibles en el fondo en Better Call Saul, es decir, hasta ahora no son esenciales para el desarrollo de la historia de Jimmy. Si bien su existencia no resta nada a la serie, y realmente suma por lo interesante que son estas tramas paralelas, se llevan tanto metraje y atención que su gran presencia en la serie puede tornarse algo caprichosa. Parece un añadido para los fans de Breaking Bad con ganas de saber más, una especie de contenido extra que amplía lo que ya conocíamos previamente de esta serie. Para nada son tramas malas, pero (hasta ahora) podrían funcionar independientemente sin tener que relacionarse con las peripecias de Jimmy.

Better Call Saul nos ha permitido conocer el origen de la enemistad entre Héctor Salamanca y Gustavo Fring, y quién sabe qué más nos aclarará en el futuro que no sepamos todavía. Quizás estas tramas secundarias acaben entrelazándose de manera crucial con la principal de Jimmy y los suyos, o quizá continúe siendo un añadido más pensado para los fanáticos de Breaking Bad que para los nuevos adeptos de Saul. A esta serie aún le queda futuro por delante, diría que mínimo dos temporadas más, por lo que aún le queda tiempo para enderezar las cosas y demostrarnos que todo esto llevaba a algún sitio. Todavía no hemos visto a Walter White ni a Jesse Pinkman, ni conocemos el significado de eso misteriosos flashforwards que hemos podido ver con cuentagotas en los tres años que lleva la serie en emisión. Al igual que ocurría en Breaking Bad en cierta temporada con cierto peluche rosa, estos adelantos del futuro parecen anunciar una serie de acontecimientos turbios y catastróficos que serán determinantes en la historia de Jimmy. No puedo esperar con más ganas la continuación de esta gran serie y estoy deseando descubrir cómo Jimmy acaba abrazando definitivamente su rol como Saul y, conociendo los antecedentes de sus creadores, esta premisa promete mucho. Aunque Better Call Saul no es Breaking Bad, ¿o si?

Deja un comentario

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies